Anthropic duplica los límites de Claude Code gracias al acuerdo con SpaceX

Última actualización: mayo 8, 2026
  • Anthropic se alía con SpaceX para acceder al superordenador Colossus 1 y reforzar su capacidad de cómputo.
  • Se duplican los límites de uso de Claude Code en ventanas de 5 horas para los planes Pro, Max, Team y Enterprise.
  • Desaparece la reducción de límites en horas punta para usuarios de pago de Claude Code.
  • Aumentan de forma notable los límites de la API para el modelo Claude Opus, orientado a cargas intensivas.

Límites de uso de herramienta de IA para programadores

Anthropic ha dado un paso relevante en la carrera por la inteligencia artificial al relajar de forma significativa las restricciones de Claude Code, su asistente de programación basado en IA. El movimiento llega tras cerrar un acuerdo de cómputo con SpaceX que le abre las puertas del superordenador Colossus 1, un gigantesco centro de datos con cientos de miles de GPU de NVIDIA.

Este cambio tiene efectos directos para los desarrolladores y equipos que usan Claude a diario: más margen de uso en cada sesión, menos recortes en horas punta y límites ampliados en la API de Claude Opus, todo ello sin variar el precio de los planes afectados. En la práctica, pretende reducir la sensación de «choque contra el muro» que muchos usuarios sufrían cuando trabajaban de forma intensiva con el modelo.

Duplica los límites del Código Claude: qué cambia en la práctica

El anuncio estrella es que Anthropic duplica los límites de uso de Claude Code en ventanas de cinco horas para los planes de pago más exigentes: Pro, Max, Team y Enterprise, contabilizados por asiento. El tope de sesión de cinco horas sigue existiendo, pero ahora el volumen de operaciones que se puede realizar dentro de esa franja es aproximadamente el doble que antes.

Esto significa que quienes utilizan Claude Code para programar, revisar y refactorizar código o depurar durante largas jornadas dispondrán de bastante más margen antes de agotar el cupo. En entornos de trabajo reales, donde es habitual encadenar horas de desarrollo continuado, esta ampliación reduce considerablemente la necesidad de gestionar con lupa cada interacción con el asistente.

Hasta ahora, una de las críticas más repetidas era que Claude Code resultaba muy útil, pero se quedaba corto cuando se trabajaba de forma intensiva, sobre todo en proyectos complejos o con equipos que compartían el mismo entorno. El nuevo techo de uso apunta precisamente a ese punto débil, intentando que el modelo responda mejor a las dinámicas de trabajo de desarrolladores profesionales, consultoras tecnológicas y departamentos de TI.

Anthropic ha dejado la puerta abierta a futuras mejoras: la compañía ha indicado que planea revisar de nuevo los límites semanales cuando disponga de aún más capacidad de cómputo. Es una demanda que diversos perfiles técnicos vienen planteando desde hace tiempo y que podría volver a ajustarse si el uso sigue creciendo.

Fin de los recortes en horas punta para usuarios Pro y Max

Otro de los cambios de calado es la eliminación de una de las restricciones más polémicas de la plataforma: la reducción de límites durante las horas punta en días laborables para Claude Code. Hasta ahora, en los tramos de mayor carga, el consumo de la sesión se aceleraba y el límite disponible se agotaba antes.

Esa política afectaba especialmente a los suscriptores de los planes Pro y Max, que veían cómo su tiempo útil se recortaba justo cuando más necesitaban la herramienta, es decir, en las franjas de mayor actividad. La medida generó un fuerte malestar entre la comunidad, hasta el punto de que muchos usuarios empezaron a probar alternativas como Codex de OpenAI o soluciones de otros proveedores.

A partir de ahora, Anthropic asegura que usar Claude Code en horas pico ya no acelerará el consumo de la sesión. En la práctica, esto se traduce en una experiencia de uso más estable, en la que el rendimiento no depende tanto de si se trabaja en una franja tranquila o en un periodo de alta demanda del servicio.

El cambio se aplica, de momento, a los clientes de pago de Claude Pro y Claude Max, que son precisamente los que suelen tener una carga de trabajo más constante y exigente. Para estos perfiles, la herramienta pasa a ser más predecible y apta para integrarse en flujos de trabajo críticos, sin la incertidumbre de ver el límite consumirse a mayor velocidad de forma repentina.

Más capacidad en la API de Claude Opus para cargas intensivas

Junto a los ajustes específicos de Claude Code, Anthropic ha aprovechado el nuevo músculo de cómputo para aumentar notablemente los límites de la API del modelo Claude Opus, el más potente de la familia Claude en su versión actual. El cambio está orientado a desarrolladores, empresas y equipos que construyen productos, agentes y automatizaciones sobre la base de este modelo.

En los niveles de acceso más bajos, el paquete básico ha pasado de permitir 30.000 tokens de entrada y 8.000 tokens de salida por minuto a ofrecer hasta 500.000 tokens de entrada y 80.000 de salida. El salto es considerable y apunta a casos de uso más intensivos, donde antes era fácil tropezar con las restricciones.

En el extremo superior, el nivel 4 ve cómo sus límites de tokens por minuto suben de 2 millones de entrada y 400.000 de salida a 10 millones de entrada y 800.000 de salida. Este incremento refuerza el uso de Opus en tareas de alto volumen: integración en grandes plataformas, procesamiento masivo de datos, generación de contenido a gran escala o sistemas internos con miles de usuarios concurrentes.

En todos los escalones intermedios, la compañía ha replicado este patrón de crecimiento, ampliando de manera «considerable» la capacidad de entrada y salida por minuto. Para los desarrolladores europeos y españoles que trabajan con cargas pesadas, estos cambios facilitan desplegar soluciones sobre Claude sin tropezar tan rápido con límites de velocidad o de tokens, algo clave en proyectos corporativos y servicios que deben mantenerse operativos 24/7.

El papel de SpaceX y el superordenador Colossus 1

La ampliación de límites no surge de la nada. Anthropic ha reconocido abiertamente que estos cambios son posibles gracias a una alianza estratégica con SpaceX, que pone a su disposición la capacidad del centro de datos Colossus 1. Este superordenador, uno de los mayores dedicados a IA, suma más de 220.000 GPU de NVIDIA y más de 300 megavatios de capacidad de procesamiento.

El acuerdo permite a Anthropic usar toda la potencia de Colossus 1 para alimentar a Claude, en un contexto donde la competencia por controlar infraestructura de IA es cada vez más intensa. SpaceX, a través de sus proyectos vinculados a xAI y otras iniciativas, se posiciona como un proveedor clave de cómputo para terceros.

La compañía de IA ya contaba con alianzas previas con gigantes como Amazon, Google, Broadcom, Microsoft y NVIDIA, además de planes de inversión multimillonarios en infraestructura de IA en Estados Unidos. Con la entrada de SpaceX en la ecuación, Anthropic suma una capa extra de capacidad que le permite responder mejor al crecimiento de la demanda y ajustar al alza sus límites de servicio.

Dentro de la propia Anthropic reconocen que esta jugada forma parte de una carrera donde ya no basta con tener el mejor modelo: es imprescindible disponer de suficientes chips, centros de datos y energía para que esos modelos se puedan usar sin fricciones. En ese tablero, contar con un superordenador como Colossus 1 como refuerzo supone un factor diferencial.

Una carrera por la infraestructura con impacto global

El anuncio se enmarca en un momento en el que la carrera por la inteligencia artificial entre empresas como Anthropic, OpenAI, Google o xAI se ha desplazado en buena parte hacia el terreno de la infraestructura. Controlar más capacidad de cómputo equivale, en la práctica, a poder dar servicio a un mayor número de usuarios con menos restricciones.

Anthropic ha reconocido que la enorme demanda de sus modelos le obligó en el pasado a implantar limitaciones agresivas de velocidad y uso en productos como Claude Code y Opus. Esas restricciones, aunque entendibles desde el punto de vista técnico, generaron fricciones con los usuarios más intensivos, que vieron cómo la herramienta se quedaba corta en determinados escenarios.

Con el refuerzo proporcionado por SpaceX, la compañía intenta corregir parte de esas tensiones y ganar margen para equipararse a competidores como OpenAI y su ecosistema de modelos GPT. El objetivo declarado es ofrecer menos recortes, más estabilidad de uso en horas punta y más capacidad general, sin necesidad de trasladar el coste a aumentos de precio inmediatos.

De cara a Europa y España, donde muchas empresas tecnológicas, consultoras y administraciones públicas están explorando la integración de asistentes de IA en sus procesos, este tipo de acuerdos puede traducirse en servicios más predecibles y aptos para proyectos de largo plazo. No obstante, sigue sobre la mesa el reto de garantizar infraestructuras regionales y el cumplimiento de normativas de residencia de datos y protección de la privacidad.

Presiones energéticas y expansión futura

En paralelo a los cambios de límites, Anthropic ha señalado que la extensión de su capacidad de cómputo no está exenta de presión energética. La compañía es consciente de que la expansión de centros de datos de IA implica un aumento notable en la demanda eléctrica y en la necesidad de cadenas de suministro seguras para hardware especializado.

Dentro de su hoja de ruta, la empresa ha expresado interés en explorar junto a SpaceX el desarrollo de varios gigavatios de capacidad de cómputo orbital para IA. Se trata, por ahora, de una idea más cercana a los planes a medio y largo plazo que a una solución inmediata, pero ilustra hasta qué punto la industria busca alternativas para sostener el crecimiento del sector.

Anthropic también ha afirmado que pretende extender sus compromisos para cubrir eventuales subidas de precios eléctricos provocadas por sus propios centros de datos, y que parte de su expansión será internacional. Esto resulta especialmente relevante para clientes regulados que necesitan garantías claras sobre dónde se encuentran sus datos y bajo qué jurisdicción quedan.

Mientras tanto, el efecto tangible a corto plazo se percibe en el día a día de quienes usan Claude Code y la API de Opus: más límites, menos recortes puntuales y una experiencia algo más cercana a lo que se espera de una herramienta profesional en un entorno cada vez más dependiente de la automatización y la asistencia inteligente.

El conjunto de medidas impulsadas por Anthropic tras su alianza con SpaceX dibuja un escenario en el que Claude Code y Claude Opus ganan margen de uso sin cambios de precio, reduciendo las fricciones que habían generado quejas entre los usuarios más activos. Con el acceso a Colossus 1 como soporte de fondo, la empresa se posiciona mejor en la pugna por la infraestructura de IA, al tiempo que ofrece a desarrolladores, equipos y organizaciones de España, Europa y el resto del mundo una herramienta con menos límites y más estabilidad para sus jornadas de trabajo reales.