- Alibaba prohíbe internamente Claude Code y lo sustituye por Qoder tras una advertencia de seguridad china.
- La herramienta T3MP3ST permite usar Claude Code para realizar pruebas de penetración con un 90% de acierto.
- Anthropic defiende que la recopilación de datos era una medida temporal contra accesos no autorizados.
- Europa y España afrontan el reto de regular el uso de asistentes de IA sin frenar la innovación.

La polémica no es nueva, pero ha estallado con fuerza. Por un lado, las autoridades chinas alertaron sobre versiones concretas de Claude Code que podían recopilar información de ubicación y otras señales del sistema. Por otro, Anthropic asegura que todo era una prueba temporal para detectar cuentas fraudulentas. El choque entre ambas posturas ha llevado a que el gigante chino Alibaba tome una decisión drástica: prohibir el uso interno de Claude Code y sustituirlo por su propio asistente, Qoder. Y, como si fuera poco, una herramienta de hacking ético acaba de poner a Claude Code en el mapa de la ciberseguridad ofensiva.
Alibaba prohíbe Claude Code tras advertencia de seguridad
El pasado 10 de julio, Alibaba comunicó a sus empleados que dejaban de usar Claude Code en todos los entornos laborales. La medida, que afecta a miles de desarrolladores, sustituye el asistente de Anthropic por Qoder, la plataforma de inteligencia artificial del propio conglomerado chino. La decisión no es casual: dos días antes, la plataforma nacional de vulnerabilidades de China había emitido una advertencia sobre las versiones 2.1.91 a 2.1.196 de Claude Code, señalando que podían enviar información de ubicación e identificación sin el consentimiento adecuado.
Anthropic respondió rápidamente, explicando que esas funciones formaban parte de una prueba temporal diseñada para combatir accesos no autorizados. La empresa estadounidense incluso presentó una denuncia contra operadores presuntamente vinculados con Alibaba, asegurando que casi 25.000 cuentas fraudulentas generaron unos 28,8 millones de interacciones con Claude entre abril y junio. El objetivo, según Anthropic, era utilizar las respuestas del sistema para entrenar modelos competidores mediante destilación, una técnica que permite copiar capacidades sin acceder a los parámetros internos. Alibaba no ha reconocido públicamente la acusación, y la cifra aún no ha sido verificada de forma independiente.
El conflicto evidencia la creciente separación entre los ecosistemas digitales de China y Estados Unidos. Empresas chinas como Alibaba, DeepSeek, Baidu o Tencent ya disponen de sus propios modelos y asistentes, lo que reduce la dependencia de herramientas extranjeras. La prohibición interna de Claude Code no solo responde a razones de seguridad, sino que también refuerza la estrategia comercial de Alibaba. Para países como los de Europa, el episodio plantea la necesidad de establecer criterios claros sobre el tratamiento de información sensible por parte de asistentes de IA, sin caer en prohibiciones absolutas ni en una regulación que ahogue la innovación.
T3MP3ST: convertir Claude Code en un hacker
Mientras unos lo prohíben, otros lo utilizan para todo lo contrario. T3MP3ST es una herramienta de código abierto que permite a agentes de inteligencia artificial realizar pruebas de penetración usando Claude Code, Codex o Hermes. El sistema funciona sin claves de API, aprovechando la autenticación que ya tengas activa en esas plataformas. Organiza el trabajo en operadores especializados: reconocimiento, escaneo, explotación, movimiento lateral, exfiltración y persistencia, todo coordinado por un agente director y un analista que redacta el informe final.
Los resultados son llamativos. En 104 pruebas de seguridad con el código oculto durante la ejecución, T3MP3ST alcanzó un acierto del 90,1%. En otra evaluación académica de 40 retos, resolvió 21 usando Claude Opus en su modo más exigente. Eso sí, no todo está listo: de momento solo el asistente de exploración inicial funciona de forma completa; los encargados de explotar vulnerabilidades o infiltrarse en sistemas existen como estructura, pero aún no tienen un motor de IA autónomo. El creador de T3MP3ST, conocido como Plinius (el mismo que ha logrado jailbreak a casi todos los modelos de IA del mercado, incluido Claude Fable 5), asegura que el objetivo es democratizar la seguridad ofensiva, sacándola del círculo de especialistas y poniéndola al alcance de cualquiera.
La herramienta ya está disponible en GitHub y cualquiera puede probarla para encontrar vulnerabilidades usando Claude Code. Eso sí, conviene recordar que no está pensada para hackers maliciosos, sino para que equipos de seguridad y desarrolladores puedan identificar fallos antes de que lo hagan otros. La combinación de Claude Code con T3MP3ST demuestra que la inteligencia artificial no solo sirve para escribir código, sino también para ponerlo a prueba.
Para el ecosistema europeo y español, este doble filo de Claude Code supone un desafío. Por un lado, la prohibición de Alibaba y la advertencia china recuerdan que la soberanía digital empieza por saber qué información procesa cada sistema y bajo qué jurisdicción se almacena. Por otro, herramientas como T3MP3ST abren la puerta a que cualquier empresa o administración pública pueda auditar sus propios sistemas sin depender de grandes consultoras. La clave estará en encontrar un equilibrio entre la seguridad, la transparencia y la capacidad de innovar, algo que ni China ni Estados Unidos parecen haber resuelto del todo.
Claude Code se ha convertido en un símbolo de los dilemas actuales de la inteligencia artificial. Mientras unos lo ven como una amenaza que debe ser controlada, otros lo utilizan para reforzar la ciberseguridad. Lo que está claro es que, tanto en las oficinas de Alibaba como en los repositorios de GitHub, el asistente de Anthropic sigue dando que hablar. Y, a juzgar por los acontecimientos, no será la última vez.
