Final de Windows 10 y la demanda que desafía a Microsoft

Última actualización: agosto 15, 2025
  • Windows 10 deja de recibir soporte gratuito el 14 de octubre de 2025, lo que implica fin de parches de seguridad.
  • Lawrence Klein demanda a Microsoft para mantener el soporte sin coste hasta que Windows 10 baje del 10% de cuota.
  • ESU para particulares: pago anual (desde 30 $) o vías sin coste vinculando Windows Backup o con puntos de Rewards.
  • Requisitos de Windows 11 y riesgo de e‑residuos: millones de equipos sin TPM 2.0 o hardware moderno quedarían fuera.

Final de Windows 10 y demanda

El 14 de octubre de 2025 termina el soporte gratuito de Windows 10, una fecha marcada en rojo para millones de usuarios y empresas que todavía dependen de este sistema. La finalización del soporte implica que ya no habrá parches de seguridad ni actualizaciones, lo que incrementa el riesgo de vulnerabilidades si no se toman medidas.

En este contexto, ha surgido una acción legal con repercusión internacional: Lawrence Klein, residente en California, ha demandado a Microsoft para que mantenga el soporte de Windows 10 sin coste adicional. El caso pone sobre la mesa los requisitos de Windows 11, la seguridad y el papel de la IA en la estrategia de la compañía.

Qué cambia con el fin del soporte

El fin de soporte implica dejar de recibir actualizaciones de seguridad y, por tanto, un mayor riesgo frente a ataques y fallos que no serán corregidos. Aunque el sistema continuará funcionando, con el tiempo, se notará en la compatibilidad con software, navegadores y servicios online.

Uno de los mayores obstáculos para la migración es el hardware incompatible con Windows 11. La actualización requiere, entre otros elementos, TPM 2.0 y procesadores relativamente nuevos, lo que deja fuera a muchos dispositivos que actualmente funcionan sin problemas con Windows 10.

Diversas estimaciones sitúan en torno a 240 millones de dispositivos que no cumplen con los requisitos de Windows 11. Esto crea dos problemas principales: la seguridad de quienes no actualicen y el impacto ambiental causado por posibles residuos electrónicos si muchos usuarios se ven obligados a renovar sus equipos.

Además, la introducción de funciones como Copilot y los PC “Copilot+” con NPU ha generado la percepción de que la transición se acelera para consolidar una base de usuarios preparada para la nueva era de la IA generativa. Para entender mejor cómo afectan estos cambios, puedes consultar nuestro artículo sobre modo de batería adaptativo en Windows 11.

La demanda de Lawrence Klein: argumentos y peticiones

Klein presentó su demanda en el Tribunal Superior de San Diego. Afirma que el fin del soporte empuja a los consumidores a adquirir equipos nuevos o pagar por actualizaciones, lo cual estaría estrechamente relacionado con el objetivo de reforzar la posición de Microsoft en la IA generativa mediante Windows 11 y hardware reciente.

El demandante indica que posee dos portátiles con Windows 10 que no pueden actualizarse a Windows 11 debido a los requisitos del sistema. En su escrito, advierte del riesgo para los datos personales y empresariales si millones de máquinas dejan de recibir parches de seguridad.

¿Qué pide exactamente? Soporte gratuito para Windows 10 hasta que su cuota caiga por debajo del 10% en el ecosistema Windows, además de un aviso claro y transparente sobre las posibles consecuencias de mantener Windows 10 y la eliminación de comunicaciones comerciales que considera engañosas.

Un punto importante es que Klein no solicita indemnización económica, más allá de los costes legales. Su objetivo es prolongar el soporte hasta que la adopción de Windows 11 sea mayoritaria de forma natural.

La discusión sigue vigente, dado que Windows 10 todavía representa una significativa cuota de mercado: distintas métricas recientes indican que sigue en torno al 53% de los usuarios de Windows, reforzando la petición de no cerrar el soporte de forma abrupta.

Windows 11 modo batería
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Opciones oficiales: ESU, costes y el controvertido “año gratis”

Para quienes no puedan actualizar a Windows 11, Microsoft ha establecido las Actualizaciones de Seguridad Extendidas (ESU) disponibles durante un máximo de tres años. Para usuarios particulares, el precio inicial fue de 30 dólares para el primer año, con opciones más elevadas en el ámbito empresarial.

Junto a este plan de pago, se ofrece una alternativa gratuita por un año bajo ciertas condiciones: activar Windows Backup y vincular la cuenta de Microsoft para sincronizar configuraciones; también se puede usar el canje de puntos de Microsoft Rewards.

Este esquema ha recibido críticas porque condiciona el año gratis a usar servicios en la nube. Algunos usuarios consideran que sería razonable una extensión sin ataduras, especialmente considerando la cantidad de dispositivos incapaces de actualizar y los riesgos asociados a la falta de parches de seguridad.

En el sector empresarial, la decisión es aún más delicada: parques de PCs heterogéneos y ciclos de renovación largos hacen que sea necesario ponderar los costos, el cumplimiento normativo y los riesgos de ciberamenazas mientras se completa la migración.

Contexto, viabilidad y posibles escenarios

Microsoft ha insistido durante años en la fecha del 14 de octubre de 2025, recordando que Windows 10 ha tenido soporte durante más de una década, un período considerado amplio en la industria. Teniendo esto en cuenta, muchos analistas piensan que resultará difícil para Windows 10 mantenerse relevante en el mercado a largo plazo, aunque el debate público ha obligado a aclarar las opciones y requisitos.

Más allá de las acciones judiciales, el resultado afectará a millones de dispositivos en todo el mundo. Si la hoja de ruta se mantiene, los usuarios deberán optar entre migrar a Windows 11, contratar soporte extendido (ESU) o aislar sus PCs de la red para reducir riesgos, decisiones que también influyen en costes y sostenibilidad ambiental.

El equilibrio entre la continuidad de un sistema ampliamente utilizado y la estrategia de impulsar nuevas funciones basadas en IA y hardware actualizado genera un escenario complejo. La planificación anticipada y la elección del soporte adecuado para cada caso serán clave mientras se resuelve el litigio.

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