Firefox se despide de Windows 7 y 8.1: qué cambia y qué puedes hacer

Última actualización: febrero 23, 2026
  • Firefox 115 es la última versión compatible con Windows 7, 8 y 8.1 y pasa al canal ESR.
  • Las actualizaciones de seguridad se mantendrán solo hasta finales de febrero de 2026.
  • No quedan navegadores principales con soporte activo para estos sistemas de Microsoft.
  • La recomendación es migrar a Windows 10/11 o a una distribución Linux moderna.

Fin del soporte de Firefox en Windows 7 y 8.1

Durante años, Firefox ha sido el último gran refugio para quienes seguían anclados a Windows 7, 8 y 8.1. Mientras otros navegadores cerraban la puerta a estos sistemas, el navegador de Mozilla se mantuvo como tabla de salvación para poder seguir navegando con un mínimo de garantías en equipos veteranos que aún cumplían su función.

Esa etapa llega ahora a su fin. Mozilla ha confirmado que Firefox 115 será la última versión compatible con Windows 7, Windows 8 y Windows 8.1, y que su mantenimiento quedará limitado al canal ESR (Extended Support Release) únicamente con actualizaciones de seguridad y solo durante un tiempo muy acotado. A partir de ahí, los usuarios tendrán que tomar una decisión: actualizar el sistema o asumir más riesgos al navegar.

Firefox 115 ESR: la última estación para Windows 7 y 8.1

Firefox 115 ESR última versión para Windows antiguos

Según la documentación oficial de Mozilla, Firefox 115 es la última gran versión que funciona en Windows 7, 8 y 8.1. Esta edición, lanzada originalmente en 2023, ya no recibe funciones nuevas en estos sistemas, pero se ha mantenido viva gracias a las actualizaciones de seguridad dentro del canal ESR.

Para quienes ya tenían Firefox instalado en estos equipos, la transición al canal ESR se realiza de forma automática mediante una actualización del propio navegador. El usuario no tiene que hacer nada: simplemente verá que su navegador sigue funcionando, pero quedará fijado en la rama 115, sin saltar a versiones más modernas.

Además, si alguien intenta descargar Firefox desde Windows 7, 8 u 8.1, la web de Mozilla detecta el sistema y ofrece directamente Firefox 115 ESR en versiones de 32 o 64 bits. Es decir, ni siquiera se propone ya el instalador general, sino la edición específica pensada para estos sistemas fuera de soporte.

El matiz importante está en el calendario: Mozilla solo se compromete a publicar parches de seguridad para Firefox 115 ESR hasta finales de febrero de 2026. A partir de esa fecha, no habrá más correcciones ni actualizaciones, de modo que el navegador quedará congelado y empezará a acumular vulnerabilidades conocidas sin solución oficial.

En la práctica, esto marca la fecha de caducidad de la navegación mínimamente segura en Windows 7 y 8.1 con un navegador principal. No será un “apagón” de un día para otro, pero sí el punto en el que los riesgos empezarán a crecer sin red de seguridad por parte de Mozilla.

Por qué Mozilla deja de soportar Windows 7, 8 y 8.1

Motivos del fin de soporte de Firefox

La explicación oficial es bastante clara: Microsoft dejó de dar soporte a Windows 7 y 8.1 hace años, y a Windows 8 en 2023. Un sistema sin soporte ya no recibe parches de seguridad y va acumulando fallos y vulnerabilidades públicas que cualquiera puede explotar. Mantener sobre esa base un navegador moderno se convierte en una tarea delicada.

Mozilla lo resume así en su página de ayuda: «Los sistemas operativos sin soporte no reciben actualizaciones de seguridad y presentan vulnerabilidades conocidas». Sin esa base mínima garantizada por el propio Microsoft, sostener Firefox en estas plataformas “resulta costoso para Mozilla y arriesgado para los usuarios”, tanto en tiempo de desarrollo como en exposición a posibles ataques.

Además, la web actual se apoya en tecnologías y protocolos que estos Windows antiguos ya no manejan bien. Cifrado moderno, nuevas versiones de TLS, mecanismos de protección frente a exploits… Llega un punto en el que el sistema operativo pone más trabas que soluciones y mantener la compatibilidad obliga a arrastrar limitaciones técnicas que acaban frenando la evolución del navegador.

Mozilla había planteado inicialmente poner fin al soporte de Firefox 115 ESR en septiembre de 2024. Viendo que todavía había una cantidad considerable de usuarios, especialmente en Windows 7, la fundación decidió extender primero hasta febrero de 2025 y luego hasta febrero de 2026. Ahora, la organización ha actualizado su documentación y deja claro que no habrá más prórrogas.

En palabras de su centro de soporte, las actualizaciones de seguridad se seguirán entregando por el canal ESR “hasta finales de febrero de 2026”. Después de esa fecha, cualquier vulnerabilidad nueva que afecte a Firefox en estos sistemas se quedará sin parche, un escenario que Mozilla considera inasumible a largo plazo.

Ya no queda ningún gran navegador con soporte para Windows 7 y 8.1

Navegadores sin soporte en Windows antiguos

El movimiento de Mozilla no se produce en el vacío. Firefox era, de hecho, el último navegador mayoritario que seguía ofreciendo parches de seguridad para Windows 7, 8 y 8.1. El resto del sector hace tiempo que dio por cerrado ese capítulo.

Google, por ejemplo, cortó el soporte de Chrome para estas versiones antiguas de Windows con la llegada de Chrome 110, enfocándose ya en ediciones más recientes del sistema. Microsoft lleva la misma línea con Edge, e incluso la propia compañía abandonó el soporte oficial para Windows 7 en 2020 y para Windows 8/8.1 en torno a 2023.

Con el adiós de Firefox, los usuarios de Windows 7 y 8.1 se quedan sin navegadores principales que reciban parches de seguridad de forma regular. Podrán seguir utilizando la última versión instalada, pero a sabiendas de que no habrá correcciones frente a nuevas amenazas ni adaptación a cambios posteriores en los estándares web.

Siguen existiendo algunos proyectos alternativos, como forks de Chromium tipo Supermium o navegadores minoritarios como Pale Moon o variantes basadas en Firefox modificadas por terceros. Sin embargo, estos desarrollos suelen tener ciclos de actualización más lentos, equipos más pequeños y, en muchos casos, motores más antiguos que no siempre ofrecen la misma compatibilidad con sitios modernos ni el mismo nivel de respuesta ante vulnerabilidades.

Desde el punto de vista de la seguridad, el consenso entre expertos es claro: fiarse de un navegador sin respaldo oficial en un sistema ya descontinuado multiplica el riesgo. No es solo cuestión de que un día “deje de ir” tu web del banco; es que cualquier fallo que se descubra a partir de ahora queda sin remedio, abriendo la puerta a malware, robo de datos o ataques dirigidos.

Impacto para los usuarios en España y Europa

Aunque la gran mayoría de usuarios ya ha dado el salto a Windows 10 u 11, todavía existe un porcentaje nada despreciable que se aferra a Windows 7 y 8.1. Datos recientes de distintas consultoras, como StatCounter, apuntan a que alrededor de un 4 % de internautas sigue utilizando estas versiones veteranas, una realidad que también se refleja en parte del parque informático de Europa.

En el ámbito doméstico, no es raro encontrar ordenadores secundarios o equipos antiguos que se mantienen “mientras sigan encendiendo”, dedicados a tareas muy concretas: navegar de vez en cuando, ver algún vídeo, gestionar trámites online… Precisamente en estos usos cotidianos es donde la ausencia de parches del navegador se nota con más fuerza, porque la exposición a webs diversas es constante.

En empresas y administraciones públicas europeas, la situación es más sensible. Algunos entornos corporativos y ciertos sistemas heredados aún dependen de máquinas con Windows 7 para software antiguo o dispositivos específicos. Hasta ahora, Firefox 115 ESR permitía estirar un poco más esa vida útil contando con una mínima cobertura de seguridad en el acceso a la web.

Con el fin del soporte, esos equipos se vuelven más problemáticos desde la perspectiva de cumplimiento normativo y protección de datos, especialmente bajo marcos como el RGPD, que exigen medidas razonables de seguridad técnica. Mantener estaciones de trabajo conectadas a Internet mediante un navegador sin actualización entra ya en terreno delicado.

Muchas organizaciones en España y el resto de Europa se verán obligadas a acelerar planes de renovación de hardware, migrar a versiones modernas de Windows o estudiar la implantación de Linux en puestos concretos. Para algunas, será simplemente la confirmación de una transición ya en marcha; para otras, el empujón definitivo que llevaban tiempo posponiendo.

Qué opciones tienes: de Windows 10 a Linux

La recomendación de Mozilla no deja mucho margen a la interpretación: para seguir recibiendo novedades y parches de seguridad en Firefox, hay que actualizar a Windows 10 o a una versión posterior. Esa es la vía oficial y la que ofrece menos complicaciones para la mayoría de usuarios.

Si tu PC cumple los requisitos, migrar a Windows 10 u 11 permite seguir utilizando Firefox con normalidad, mantener las sincronizaciones de marcadores, contraseñas e historial y aprovechar las mejoras de rendimiento y seguridad de las versiones recientes del navegador. Mozilla ofrece guías para exportar e importar perfiles, de modo que el cambio sea lo menos traumático posible.

El problema viene cuando el hardware se ha quedado corto. Muchos equipos con Windows 7 y 8.1 no superan las exigencias de Windows 11 e incluso pueden ir muy justos con Windows 10, ya sea por procesador antiguo, poca memoria RAM o ausencia de requisitos como TPM 2.0.

En esos casos, Mozilla sugiere abiertamente mirar hacia Linux como alternativa más realista. Consulta nuestra guía de aplicaciones para escritorio. Distintas distribuciones populares —como Linux Mint, Ubuntu o Zorin OS, entre otras— están pensadas precisamente para dar una segunda vida a ordenadores antiguos, con ediciones ligeras que consumen menos recursos y no exigen hardware moderno para tareas básicas.

Además, en la mayoría de estas distribuciones Firefox viene instalado por defecto y se mantiene actualizado a la última versión, con parches de seguridad regulares. Para un uso típico (navegar, ver vídeos, hacer gestiones online, ofimática ligera) la experiencia es más que suficiente y, en muchos casos, más fluida que en un Windows antiguo cargado de años de uso.

Riesgos de seguir en Windows 7 y 8.1 con Firefox sin soporte

Es importante subrayar que Firefox no dejará de funcionar de un día para otro en Windows 7, 8 y 8.1. Podrás seguir abriendo el navegador, entrar en páginas y utilizarlo como hasta ahora. El problema es invisible a corto plazo: la ausencia de actualizaciones de seguridad irá dejando un rastro de agujeros sin tapar.

Con el tiempo, empezarán a acumularse vulnerabilidades públicas en el código del navegador que los atacantes pueden explotar. Sin parches, cada nuevo fallo descubierto se convierte en un riesgo permanente. Navegar, especialmente por sitios desconocidos o a través de enlaces de correos y mensajes, se vuelve significativamente más peligroso.

A ello se suma la propia obsolescencia del sistema operativo. Windows 7 y 8.1 dejaron de recibir parches de Microsoft hace años, de modo que el conjunto (sistema + navegador) descansa sobre una base con fallos conocidos que nadie corrige ya. Es como vivir en una casa con cerraduras anticuadas que todo el mundo sabe forzar y sin cerrajero disponible.

Más allá de la seguridad, es probable que algunos sitios web dejen de funcionar correctamente con el paso del tiempo: nuevas tecnologías que estos sistemas no soportan, certificados que caducan sin compatibilidad hacia atrás, servicios que exigen versiones recientes de navegador para operar (como banca online, plataformas de vídeo o herramientas de administración electrónica).

Llegará un momento en que ciertas webs clave para el día a día, como bancos, servicios públicos o plataformas de contenidos, empiecen a dar errores o directamente bloqueen el acceso. Lo que hoy es solo “un navegador sin actualizar” puede acabar traduciéndose en un equipo cada vez más aislado del uso normal de Internet.

Al cerrar el soporte de Firefox 115 ESR en Windows 7, 8 y 8.1, Mozilla pone fecha al final de la navegación razonablemente segura en estos sistemas. No es un movimiento aislado, sino el último paso de una tendencia en la que todas las grandes tecnológicas ya han dejado atrás estas versiones de Windows. Para los usuarios particulares y las organizaciones en España y en el resto de Europa, el mensaje es claro: toca decidir entre actualizar el sistema, dar una oportunidad a Linux o asumir unos riesgos crecientes cada vez que se abre el navegador.

reseñas de aplicaciones para escritorio
Artículo relacionado:
Reseñas de aplicaciones para escritorio: guía completa para Windows y Mac