- La herramienta permite revertir el sistema, las aplicaciones instaladas y los archivos locales a un estado anterior exacto.
- El sistema genera copias automáticas cada 24 horas que se almacenan localmente durante un máximo de 72 horas.
- Para activarse por defecto, el equipo debe contar con un volumen de almacenamiento de al menos 200 GB.
- Esta función de resiliencia estará disponible para el gran público con la actualización de julio de 2026.
A casi todos nos ha pasado alguna vez: instalas una actualización que parece inofensiva y, de repente, el ordenador empieza a hacer cosas raras o, lo que es peor, ni siquiera arranca. Hasta ahora, la solución solía pasar por cruzar los dedos con el antiguo Restaurar sistema o, en los casos más dramáticos, formatear y empezar de cero con la pérdida de tiempo que eso conlleva para cualquier usuario.
Para intentar que estos sustos se queden en una anécdota, Microsoft ha desarrollado una característica denominada Point-in-time Restore (o restauración en el tiempo). Esta utilidad está diseñada para devolver el equipo a un estado funcional en apenas unos minutos, actuando como una red de seguridad mucho más profunda y completa que los métodos que conocíamos hasta la fecha en el ecosistema de las ventanas.
La gran diferencia de este nuevo mecanismo respecto a las herramientas clásicas es su alcance. Mientras que antes solo se protegían ciertos archivos del sistema, ahora la recuperación abarca el sistema operativo al completo, las aplicaciones que tengas instaladas, tus configuraciones personalizadas y también tus archivos locales. Esto supone que, si algo sale mal tras un cambio de controladores o un parche defectuoso, podrás volver exactamente al momento anterior sin tener que reinstalar cada programa uno por uno.
Un salvavidas para el sistema y tus archivos personales
El despliegue de esta tecnología se está realizando de forma escalonada, apareciendo inicialmente en las versiones preliminares de 2026 para las ramas 24H2 y 25H2 de Windows 11. Se espera que llegue de forma masiva a los usuarios de España y del resto del mundo con la actualización acumulativa de julio de este mismo año, integrándose directamente en el menú de recuperación que aparece cuando el ordenador detecta problemas críticos de inicio.
Almacenamiento y requisitos del sistema
Como es lógico, guardar una imagen tan detallada del equipo requiere su espacio. Microsoft ha establecido que esta función puede llegar a utilizar hasta 50 GB de disco como máximo, aunque este límite es dinámico y depende de la capacidad total de tu unidad. Por ejemplo, en equipos que van más justos de espacio, el sistema ajustará ese consumo a la baja para no asfixiar el almacenamiento del usuario, aunque siempre es recomendable tener un buen margen libre para que la herramienta trabaje con soltura.
En cuanto a su activación, los de Redmond han decidido que la función venga habilitada por defecto en las versiones Home y Pro, siempre y cuando la unidad principal tenga 200 GB o más de capacidad. Si el almacenamiento libre del ordenador baja de los 20 GB, Windows empezará a borrar de forma automática los puntos de restauración más antiguos para priorizar el espacio de trabajo, por lo que conviene no llenar el disco hasta los topes si queremos curarnos en salud.
Tecnología VSS y el entorno WinRE
Bajo el capó, esta novedad se apoya en el Servicio de instantáneas de volumen (VSS), una tecnología ya conocida pero potenciada para ser más eficiente y resiliente. Es importante recordar que anteriormente algunos errores, como el caso de la actualización KB5083769 que rompió copias de seguridad con VSS, generaron inestabilidad en herramientas externas. Ahora, el sistema está programado para crear un punto de control automático cada 24 horas, guardando esas capturas durante un periodo máximo de 72 horas. Es decir, tenemos una ventana de tres días para darnos cuenta de un error y dar marcha atrás antes de que el punto de restauración caduque y desaparezca.
Para utilizarla cuando el PC se queda ‘colgado’ o entra en bucle, habrá que acceder al Entorno de recuperación de Windows (WinRE). Desde el menú de solucionar problemas, bastará con seleccionar la opción correspondiente y elegir el momento exacto al que queremos regresar. Es un proceso sencillo, pero hay que tener en cuenta que cualquier cambio realizado después de esa fecha, como documentos nuevos que no estén en la nube o contraseñas cambiadas, se perderá en la regresión.
Al final, lo que Microsoft busca es que los fallos en las actualizaciones dejen de ser un drama para el usuario medio. Disponer de una herramienta capaz de revertir el estado completo de un ordenador sin recurrir a copias de seguridad externas aporta una tranquilidad necesaria en un entorno tecnológico cada vez más complejo. Aunque no sustituye a un buen respaldo en la nube o en un disco externo, sí que se convierte en la primera línea de defensa para que un error de software no nos obligue a pasar toda una tarde configurando el PC desde cero.
