- The Document Foundation critica el formato OOXML de Microsoft por considerarlo un estándar cerrado que fomenta la dependencia tecnológica.
- LibreOffice publica una guía para migrar a ODF y acusa a clones como WPS Office y OnlyOffice de replicar las estrategias de bloqueo de Microsoft.
- Se destaca un error histórico en Excel con el año 1900 y el incidente de renombramiento de genes por conversiones automáticas de fechas.
- La comparativa de funciones revela que LibreOffice supera a Microsoft Office en aspectos como idiomas soportados y exportación a PDF, aunque Office lidera en nube y macros.
La batalla entre las suites ofimáticas de código abierto y el gigante de Redmond no da tregua. The Document Foundation (TDF), la organización que desarrolla LibreOffice, ha vuelto a cargar contra Microsoft por el uso de formatos propietarios que, según denuncian, atan a los usuarios a su ecosistema y ponen en riesgo la soberanía digital. En paralelo, miles de personas están dando el salto a la alternativa gratuita, impulsadas por el cansancio de las suscripciones y la necesidad de controlar sus propios datos.
En las últimas semanas, TDF ha publicado una guía detallada para migrar al formato abierto ODF, ha recordado errores históricos de Excel que afectan a la comunidad científica y ha comparado las prestaciones de ambas suites. Todo ello con un mensaje claro: la interoperabilidad real solo es posible con estándares verdaderamente abiertos, y no con el OOXML de Microsoft, que consideran un “estándar de papel” diseñado para mantener el control.
La ofensiva de LibreOffice: críticas a OOXML y defensa del formato ODF

Desde The Document Foundation insisten en que el formato OOXML, a pesar de estar reconocido como estándar ISO, no es realmente abierto. La documentación del formato supera las 7.500 páginas, lo que dificulta la interoperabilidad y permite a Microsoft introducir cambios que solo funcionan correctamente en sus propias aplicaciones. Esto provoca que documentos creados con Word pierdan formato al abrirlos en LibreOffice u otras suites, generando una dependencia que obliga a los usuarios a volver a Office.
Frente a esto, TDF defiende el Open Document Format (ODF), un estándar abierto que cualquier desarrollador puede implementar sin restricciones. La fundación considera que la adopción de ODF es clave para la soberanía digital, especialmente en administraciones públicas y despachos profesionales que necesitan conservar documentos durante décadas. En España y Europa, varias instituciones ya han comenzado a priorizar formatos abiertos, aunque el camino es lento.
La guía para migrar y las críticas a los clones de Office

En su blog, LibreOffice ha publicado una guía práctica para que usuarios y empresas migren sus documentos de formatos propietarios a ODF. La guía no solo critica a Microsoft, sino también a otras suites gratuitas como WPS Office y OnlyOffice, a las que acusa de ser “clones” que replican las estrategias de bloqueo al no usar ODF como formato predeterminado. Según TDF, estas aplicaciones priorizan la compatibilidad con OOXML para atraer a usuarios de Office, pero perpetúan la dependencia del ecosistema cerrado.
La fundación asegura que la migración a ODF es sencilla y ofrece beneficios a largo plazo: los documentos quedan protegidos frente a cambios unilaterales de cualquier proveedor y se garantiza el acceso futuro. Además, recuerda que el formato abierto mejora la transparencia y la seguridad, ya que cualquiera puede auditar su especificación.
Errores históricos de Excel y el caso de los genes

Uno de los puntos más llamativos de la ofensiva de LibreOffice es el recordatorio de fallos históricos en Microsoft Excel. La fundación señala que el formato OOXML arrastra un error que considera 1900 como año bisiesto, algo incorrecto desde el punto de vista del calendario gregoriano. Este fallo, que Microsoft mantiene por compatibilidad con versiones antiguas, demuestra hasta qué punto la compañía prioriza la inercia sobre la corrección técnica.
Además, TDF ha recordado el polémico incidente de 2020, cuando el Comité de Nomenclatura Genética Humana tuvo que renombrar decenas de genes porque Excel convertía automáticamente sus nombres en fechas. En lugar de corregir el software, la comunidad científica se vio obligada a adaptarse, un ejemplo claro de cómo la dependencia de un único proveedor puede tener consecuencias reales en la investigación.
Comparativa de funciones: ¿qué ofrece cada suite?
Una tabla comparativa publicada en la wiki de LibreOffice muestra que la suite de código abierto supera a Microsoft Office en varios aspectos. LibreOffice está traducido a 112 idiomas, frente a los 91 de Office en Windows y solo 27 en Mac. También ofrece una exportación más completa a PDF, soporte nativo para gráficos SVG y la posibilidad de insertar archivos PDF como imágenes, algo que Office no permite.
En el apartado de hojas de cálculo, Calc soporta 504 funciones frente a las 467 de Excel, y cumple con el estándar OpenFormula. Sin embargo, Excel sigue siendo superior en procesamiento multihilo, integración con fuentes externas y macros VBA, lo que lo convierte en la opción preferida para análisis complejos. En presentaciones, Impress gana en formatos de exportación (SWF, SVG, EPS), pero PowerPoint ofrece edición de vídeo, SmartArt y zoom interactivo.
Experiencia de un usuario: el salto a LibreOffice
Más allá de las declaraciones oficiales, la experiencia de quienes han abandonado Microsoft Office refuerza la idea de que la alternativa gratuita es viable para la mayoría. Un usuario que usó Word durante 20 años relata cómo el cansancio de las suscripciones y la vinculación a una cuenta de Microsoft le llevaron a probar LibreOffice. Tras instalar la suite, destaca que Writer, Calc e Impress cubren todas sus necesidades diarias, aunque reconoce que algunos documentos complejos en DOCX pierden formato al abrirlos.
El usuario valora especialmente la ligereza del software, que arranca más rápido y consume menos recursos que Office. La sensación de libertad al no depender de una suscripción ni de la nube es, según su testimonio, el mayor atractivo. Aunque la curva de aprendizaje existe, asegura que en pocos días el flujo de trabajo es casi tan eficiente como antes. Para quienes no requieren funciones muy especializadas, LibreOffice se presenta como una alternativa sólida y, sobre todo, soberana.
En definitiva, la ofensiva de The Document Foundation no solo busca desacreditar a Microsoft, sino ofrecer un camino real hacia la independencia tecnológica. Con una guía de migración, críticas fundamentadas y el respaldo de millones de usuarios, LibreOffice se consolida como la opción más madura para quienes quieren romper con el monopolio ofimático. La decisión, al final, está en manos de cada usuario: pagar por la comodidad del ecosistema cerrado o apostar por la libertad del código abierto.

