Microsoft integra una prueba de velocidad de red en la barra de tareas de Windows 11

Última actualización: febrero 20, 2026
  • Windows 11 incorpora una prueba de velocidad de red accesible desde el icono de conexión en la barra de tareas.
  • La función abre el navegador predeterminado y mide Ethernet, Wi‑Fi y datos móviles, ayudando a diagnosticar problemas.
  • La novedad llega primero a los usuarios de Windows Insider en compilaciones 26100.7918 y 26200.7918.
  • La actualización suma mejoras en barra de tareas, cámaras, widgets, Sysmon, copias de seguridad y nuevos emojis.
Microsoft añade una prueba de velocidad de red en la barra de tareas de Windows 11

Microsoft ha empezado a probar en Windows 11 una nueva forma de comprobar la calidad de la conexión a Internet directamente desde la barra de tareas, sin necesidad de recurrir a webs de terceros ni a aplicaciones adicionales. Esta novedad, por ahora limitada al programa Windows Insider, se apoya en el navegador por defecto del sistema para medir la velocidad de la red y detectar posibles fallos.

La idea es que cualquier usuario pueda lanzar una prueba rápida de velocidad de red con un par de clics, ya sea que se conecte mediante cable Ethernet, por Wi‑Fi o tirando de datos móviles. Junto a esta función, Microsoft ha aprovechado para introducir otros ajustes y mejoras en la barra de tareas, la gestión de red y herramientas del sistema que irán llegando progresivamente a los equipos con Windows 11.

Prueba de velocidad red en barra de tareas Windows 11

Cómo funciona la nueva prueba de velocidad integrada

La novedad se está distribuyendo en las compilaciones Insider 26100.7918 y 26200.7918 de Windows 11 (KB5077241), dentro del canal de vista previa de lanzamiento, asociadas a las versiones 24H2 y 25H2 del sistema. En estos builds aparece una nueva opción en la zona de red de la barra de tareas, justo en la parte derecha, donde se muestran el reloj, el volumen y otros iconos del sistema.

Para usarla, basta con abrir la configuración rápida de Wi‑Fi o de datos móviles desde el icono de red de la barra de tareas, o bien hacer clic derecho sobre ese mismo icono y seleccionar la nueva opción para realizar la prueba de velocidad. Nada más hacerlo, Windows 11 abre el navegador que el usuario tenga establecido como predeterminado y lanza la medición de la conexión.

La prueba es capaz de analizar la velocidad de descarga y subida tanto en conexiones Ethernet como en redes Wi‑Fi y móviles, ofreciendo una referencia rápida del rendimiento real que está llegando al equipo. De esta forma, se pretende facilitar la identificación de cuellos de botella en la red doméstica u oficina, así como la detección de incidencias puntuales con el operador.

Según explica Microsoft en la documentación de Windows Insider, esta función también está pensada como ayuda para la resolución de problemas: si el usuario nota que Internet va más lento de lo habitual, puede comprobar de inmediato si el problema está en la conexión o si hay algo interno en el equipo que está limitando el ancho de banda.

Integración con la barra de tareas y cambios de interfaz

Más allá de añadir el acceso directo a la prueba, la compañía ha aprovechado estas compilaciones para pulir el comportamiento de la barra de tareas en Windows 11, uno de los elementos más criticados desde el lanzamiento del sistema operativo. Una de las mejoras más destacadas afecta al modo «no combinado» de la barra.

Cuando el usuario configura la barra de tareas para que muestre cada ventana como un botón independiente, si se abren muchas ventanas de una misma aplicación y se queda sin espacio, ya no se enviarán todas de golpe al área de desbordamiento. En su lugar, solo se moverán aquellas para las que realmente no haya sitio, aprovechando mejor el espacio disponible y facilitando la gestión de varias ventanas abiertas.

Esta línea de cambios encaja con los planes de Microsoft de seguir retocando la barra de tareas de Windows 11 para hacerla más flexible y cercana a lo que muchos usuarios estaban acostumbrados en versiones anteriores del sistema. Entre las posibilidades que se barajan está recuperar la opción de modificar su posición en pantalla, de manera que no quede fija únicamente en la parte inferior.

Todos estos cambios, incluida la prueba de velocidad integrada, se están probando de forma gradual y previsiblemente formarán parte de la próxima gran actualización de Windows 11, identificada internamente como 26H2, que se espera para finales de año, en torno a los meses de octubre o noviembre si se cumplen los plazos habituales.

Disponibilidad: primero para usuarios Insider en Europa y resto del mundo

De momento, la función no ha llegado al público general y solo está disponible para quienes participan en el programa Windows Insider, concretamente en el canal Release Preview. Este canal suele ser el último paso antes de liberar una actualización al resto de usuarios, lo que indica que la función ya está relativamente madura.

En las compilaciones 26100.7918 (24H2) y 26200.7918 (25H2), la opción para probar la velocidad de Internet aparece como un nuevo elemento en el menú contextual del icono de red y como botón dentro del panel de configuración rápida. Desde ahí se lanza el navegador predeterminado para ejecutar la prueba utilizando el servicio que Microsoft ha integrado en Windows 11.

Esta aproximación puede resultar especialmente útil en equipos recién estrenados o en entornos donde se revisan muchas conexiones, como oficinas, aulas o espacios de trabajo compartidos. En lugar de tener que abrir manualmente una web de test de velocidad o instalar herramientas adicionales, basta con recurrir al propio sistema para tener una lectura aproximada de la calidad de la conexión.

Para los usuarios en España y el resto de Europa que formen parte de Windows Insider, la actualización ya se está desplegando vía Windows Update, aunque como es habitual en estas fases preliminares, el despliegue es gradual y puede tardar unos días en llegar a todos los equipos inscritos en el programa.

Otras funciones nuevas que acompañan a la prueba de velocidad

La integración de la prueba de velocidad en la barra de tareas llega acompañada de un buen número de cambios menores y mejoras bajo el capó. Una de las más llamativas para usuarios avanzados y empresas es la integración nativa de Sysmon en Windows 11. Esta herramienta de monitorización del sistema, muy utilizada en entornos de seguridad, pasa a estar disponible como característica opcional, activable desde Configuración o a través de PowerShell.

También se refuerzan las opciones de recuperación rápida de equipos (Quick Machine Recovery, QMR), que ahora se activa automáticamente en dispositivos con Windows Professional que no están unidos a un dominio ni gestionados mediante soluciones empresariales de administración de endpoints. Esto facilita reinstalar o restaurar equipos manteniendo configuraciones y aplicaciones sin necesidad de procesos demasiado complejos.

En el ámbito de la gestión de identidad, Windows 11 mejora la forma en que traduce los identificadores de seguridad (SID) de grupos y roles de Microsoft Entra ID a nombres legibles, lo que simplifica la asignación de permisos de archivos y el control de acceso local, especialmente en organizaciones que combinan entornos locales y en la nube.

La actualización incorpora además mejoras en la experiencia de copia de seguridad y restauración para organizaciones: la restauración inicial al iniciar sesión en dispositivos híbridos unidos a Entra, PC en la nube y entornos multiusuario ahora se integra en la función de Copia de seguridad de Windows, con lo que se agiliza el despliegue de nuevos equipos o escritorios remotos.

Mejoras en aplicaciones, ajustes y experiencia de uso

En el terreno más cotidiano, estas builds incluyen cambios que se notarán en el día a día. Por ejemplo, Windows 11 añade la posibilidad de controlar directamente desde Configuración el movimiento horizontal y vertical de las cámaras compatibles. Desde el apartado Bluetooth y dispositivos > Cámaras, se pueden ajustar parámetros de panorámica e inclinación sin recurrir al software del fabricante.

En cuanto a la personalización visual, el sistema por fin ofrece soporte nativo para usar imágenes en formato .webp como fondo de escritorio, algo que hasta ahora requería convertir las imágenes o emplear soluciones alternativas. Esto puede resultar práctico para quienes descargan fondos en este formato desde la web o trabajan con recursos gráficos modernos.

La sección de widgets también recibe una pequeña revisión: la configuración de los widgets deja de mostrarse en un cuadro de diálogo flotante y pasa a abrirse como una página completa dentro de la propia interfaz de widgets. Este cambio pretende facilitar el manejo de opciones cuando hay muchos elementos configurados.

Rendimiento, estabilidad y pequeños retoques adicionales

Junto con las novedades visibles, Microsoft ha introducido diversas optimizaciones de rendimiento y correcciones de estabilidad en estas compilaciones de Windows 11. Una de ellas está centrada en reducir el tiempo que tarda la pantalla en reactivarse tras la suspensión en sistemas sometidos a una carga elevada, mejorando la sensación de agilidad al volver al escritorio.

Se han aplicado mejoras en la página de Windows Update y en la búsqueda del Administrador de tareas, con el objetivo de que respondan con mayor fluidez incluso cuando el sistema está realizando otras tareas en segundo plano. También se ha reforzado la fiabilidad del envío de archivos grandes mediante la función «Uso compartido cercano».

En el apartado de impresión, se han tocado componentes del servicio spoolsv.exe para evitar ralentizaciones y bloqueos al imprimir trabajos de gran volumen, un problema que afectaba especialmente a entornos de oficina con impresoras compartidas.

Por último, Windows 11 adopta la especificación Emoji 16.0, incorporando nuevos iconos en todas las categorías principales, como una huella dactilar, un arpa o una remolacha, entre otros. Aunque se trata de un cambio menor, forma parte de los ajustes continuos que Microsoft realiza para mantener el sistema actualizado en lo estético y lo funcional.

Con todo este conjunto de cambios, la llegada de una prueba de velocidad de red integrada directamente en la barra de tareas de Windows 11 se perfila como una de las mejoras más útiles de las próximas actualizaciones: simplifica la comprobación de la conexión, encaja con el esfuerzo de pulir la barra de tareas y se complementa con ajustes en seguridad, administración, personalización y estabilidad que, sin ser revolucionarios, apuntan a un sistema algo más cómodo y práctico para el uso diario en hogares, oficinas y organizaciones de toda Europa.

Windows 11 integrará “Ask Copilot” con agentes de IA en la barra de tareas
Artículo relacionado:
Windows 11 integrará Ask Copilot y agentes de IA en la barra de tareas