- Regreso al diseño original de barra lateral fijable a izquierda o derecha.
- El escritorio y las ventanas se redimensionan automáticamente para dejar espacio a la IA.
- Forma parte de una serie de ajustes en la interfaz de Windows 11 para mejorar la visibilidad.
- Se mantienen opciones para usuarios avanzados y empresas que prefieran desactivar la función.
Microsoft ha decidido dar un giro a la interfaz de su sistema operativo y recupera la barra lateral de Copilot en Windows 11. Tras haber experimentado con el asistente como si fuera una aplicación independiente y suelta por el escritorio, la compañía vuelve a apostar por un formato anclado que permite tener la inteligencia artificial siempre a la vista mientras se trabaja en otras tareas.
Este movimiento no es tanto una revolución técnica, sino más bien una reorganización de elementos conocidos que ya habían pasado por el sistema. Resulta curioso que la firma de Redmond regrese a un concepto que ya utilizó en los inicios de 2024, lo que sugiere que siguen buscando la manera exacta de que la IA se integre en el día a día del usuario sin resultar molesta.
Un diseño adaptable que reorganiza el escritorio
La principal novedad radica en que Copilot puede volver a quedar fijado en el lateral de la pantalla, ya sea a la derecha o a la izquierda según prefiera el usuario. Lo más interesante es que el sistema no se limita a superponer la ventana, sino que Windows 11 redimensiona automáticamente las demás aplicaciones abiertas y el contenido del escritorio para que no haya solapamientos y todo encaje perfectamente.
Para acceder a esta configuración, el asistente mantiene su apariencia de ventana convencional, pero incorpora un nuevo menú desplegable en la barra de título. Desde este apartado, es posible elegir entre el modo acoplado a los bordes, la vista estándar o una opción de imagen sobre imagen para dejar la herramienta flotando sobre el resto de procesos.
Este cambio busca que la interacción sea más fluida, especialmente para quienes utilizan la IA con frecuencia en tareas de productividad, como redactar textos o analizar hojas de cálculo, permitiendo que la herramienta esté siempre accesible sin pasos extra ni necesidad de buscar el icono entre múltiples ventanas abiertas.
Contexto de los cambios en Windows 11
La vuelta de la barra lateral no llega sola, sino que se suma a una serie de retoques graduales en el sistema. Microsoft ha estado ajustando la experiencia de usuario, permitiendo que la tecla física de Copilot ya no sea obligatoria y simplificando procesos técnicos como la instalación de Secure Boot. Además, el menú de Inicio ha recibido mejoras en cuanto al control de la privacidad y se han recuperado funciones de tamaño y tareas móviles.
A pesar de este esfuerzo por ganar visibilidad, la compañía parece consciente de que no a todo el mundo le gusta tener la IA omnipresente. Por ello, existen vías para desactivar esta función, ya sea mediante modificaciones en el registro de Windows para los usuarios más hacendados o a través de políticas de grupo para los administradores de sistemas en entornos corporativos europeos.
Este despliegue gradual refleja una estrategia de ensayo y error constante. Mientras que por un lado se suavizan algunas imposiciones, por otro se busca que Copilot sea el centro de la experiencia de Windows. De momento, la herramienta sigue apoyándose en tecnologías web y en la nube, aunque su integración visual con los menús contextuales y los iconos del escritorio sea ahora mucho más estrecha.
En definitiva, Microsoft ha optado por volver al formato original de barra lateral para aumentar la presencia de su IA en el escritorio, permitiendo que el sistema adapte el espacio de las ventanas automáticamente y ofreciendo flexibilidad para elegir el lado de la pantalla, todo ello dentro de un marco de actualizaciones constantes que buscan equilibrar la utilidad de Copilot con la comodidad del usuario.

