- Copilot se reorganiza en tres piezas principales: Home, Code y Autopilot.
- Home une Chat y Cowork, e integra Word, Excel y PowerPoint con documentos editables y sincronizados.
- Code permite crear aplicaciones y automatizaciones sin programar, mientras Autopilot actúa como agente autónomo.
- Microsoft combina suscripción y pago por uso, y añade herramientas para controlar el gasto en IA.

Microsoft ha movido ficha con Copilot. La compañía ha presentado un rediseño de calado de su asistente de inteligencia artificial para el trabajo, que deja atrás la idea de un simple chat y pasa a comportarse como una plataforma única desde la cual consultar, crear, automatizar y delegar tareas. En la presentación, Satya Nadella, consejero delegado de la tecnológica, lo describió como «un nuevo sistema operativo para el trabajo», una etiqueta que resume la ambición del movimiento.
El objetivo no es menor: reunir bajo un mismo paraguas capacidades que hasta ahora estaban repartidas entre Microsoft 365 Copilot, GitHub Copilot y otros servicios. La nueva propuesta gira en torno a tres nombres propios, Home, Code y Autopilot, que cubren desde las preguntas rápidas hasta la ejecución de procesos en segundo plano. La compañía quiere que Copilot sea la puerta de entrada habitual a la IA en las empresas y, de paso, competir con las suites todo en uno que ya ofrecen otros actores del sector.
Una superapp para preguntar, crear y delegar

La pieza central es Home, el nuevo punto de partida de Copilot. En este espacio se unen Chat, pensado para lo inmediato, y Cowork, orientado a encargos más largos que el usuario prefiere delegar por completo. Según Microsoft, Chat sirve para preguntas rápidas, búsquedas y primeros borradores, mientras que Copilot Cowork se encarga de trabajos que deben ejecutarse de principio a fin, como documentar un cierre financiero o preparar un informe extenso.
Home también incorpora las aplicaciones de Office. Desde ahí se puede pedir a Copilot que redacte un documento, prepare un presupuesto, arme una presentación o retome un archivo en el que ya esté trabajando el equipo. La clave es que Word, Excel y PowerPoint quedan integrados en el mismo entorno, con documentos editables y sincronizados en tiempo real. Así se evita saltar de una ventana a otra y la IA trabaja con el contexto actualizado de cada proyecto.
Microsoft sostiene que, en una fase posterior, el usuario no tendrá que elegir entre Chat, Cowork o Code. Bastará con indicar qué resultado quiere obtener y Copilot dirigirá la tarea a la capacidad más adecuada. Dentro de Home llegará además Today, un panel que reunirá correos, reuniones, conversaciones de Teams y tareas pendientes para funcionar como centro de control. Su versión preliminar privada está prevista para octubre.
Code y Autopilot: crear sin programar y delegar en un agente

Code es la apuesta para que cualquier empleado pueda construir soluciones sin ser desarrollador. A través de instrucciones en lenguaje natural, una persona puede describir una aplicación interna, un cuadro de mando, un widget, una automatización o un flujo de trabajo y Copilot genera una primera versión funcional. La herramienta se apoya en la misma tecnología que impulsa GitHub Copilot y trabaja en un entorno aislado, con el objetivo de no comprometer el resto de los sistemas de la organización.
La compañía ha presentado además Copilot Managed Runtime, una infraestructura para ejecutar código de forma segura dentro del entorno de Microsoft 365. Está pensada para dar soporte a las aplicaciones creadas en Cowork, Code y Copilot Studio, queda bajo control del departamento de TI y ya está disponible en versión preliminar pública. Con ello, Microsoft intenta que la creación rápida de herramientas no se convierta en un quebradero de cabeza para los responsables técnicos.
La función que más cambia el enfoque es Autopilot, antes conocido como Scout. Ya no se trata solo de escribir una orden y esperar una respuesta, sino de crear un agente con nombre, función y objetivo. A partir de ahí, puede supervisar canales, seguir conversaciones, ejecutar tareas recurrentes y retomar proyectos días después sin que nadie se lo pida. Microsoft lo presenta como una especie de compañero digital con identidad, memoria y espacio de trabajo propios.
Autopilot se integra en Teams, Outlook, chats y documentos, y se le puede invocar con una mención mediante arroba. La compañía pone como ejemplo un agente capaz de gestionar un proceso completo de evaluación de proveedores: crear el calendario, preparar reuniones y hacer seguimiento. Al estar alojado en la nube, sigue avanzando aunque el empleado esté desconectado. Su versión preliminar privada se ampliará a finales de septiembre, mientras que Home y Code empezarán a desplegarse en el programa Frontier en las próximas semanas. Code llegará más adelante en versión preliminar para suscriptores de Microsoft 365 Premium y Pro.
Facturación por uso y control del gasto
El nuevo Copilot mantiene dos modelos de pago. El uso cotidiano de Chat y de las aplicaciones de Office, Outlook y Teams sigue cubierto por la suscripción habitual por usuario. Sin embargo, las tareas más complejas pasan a facturarse por consumo. Cowork, Code y Autopilot, junto con trabajos de larga duración y modelos frontera como Astra y Fable, se cobrarán según el uso que se haga de ellos. Microsoft justifica este giro por el coste de computación que implican los sistemas capaces de generar código o actuar de forma autónoma.
Para que el gasto no se dispare, la compañía ha presentado FinOps para IA, una práctica colaborativa para gestionar y optimizar el consumo. Las organizaciones podrán fijar límites, asignar créditos a equipos concretos y restringir el acceso a los modelos más avanzados o caros. Agent 365 amplía su control de costes más allá de Cowork y las API de Work IQ para incluir Code y Copilot Managed Runtime, y está previsto que en octubre sume también los agentes creados en Copilot Studio. En la práctica, se trata de trasladar a la IA mecanismos de supervisión parecidos a los que ya se usan para controlar el gasto en la nube.
La empresa también ha añadido una función llamada Auto, que elige automáticamente el modelo de IA. Es una forma de evitar que el usuario tenga que decidir en cada momento qué motor utilizar y, al mismo tiempo, de mantener cierto orden en la factura. Microsoft insiste en que este sistema híbrido, con una parte fija y otra variable, responde a una realidad: las licencias tradicionales por empleado ya no bastan para explicar el uso intensivo de la IA.
Más piezas para completar el ecosistema
Alrededor de Home, Code y Autopilot, Microsoft está colocando otras piezas que buscan dar coherencia al conjunto. Microsoft IQ aparece como la plataforma de inteligencia unificada para la IA empresarial, mientras que Work IQ conectará Copilot con los datos y flujos de Dynamics 365 y Power Platform. Fabric IQ se encarga de los datos de la empresa y ya está disponible en Chat y Cowork, con llegada prevista a Code. Todo ello pretende que el asistente entienda mejor cómo funciona la organización, quién hace qué y qué información tiene sentido utilizar en cada tarea.
También se prepara un catálogo unificado de complementos para que los administradores de TI puedan habilitar conectores y extensiones verificadas para toda la plantilla. La mención @Copilot en Teams, que trabajará con el contexto y los permisos compartidos de un canal, un chat grupal o una reunión, llegará en versión preliminar privada a finales de septiembre. Microsoft ha fijado además una cita para ampliar detalles en su evento Ignite, que se celebrará en noviembre en San Francisco y también en formato online.
El movimiento deja varias incógnitas sobre la mesa. La compañía asegura que los agentes contarán con identidad, memoria y espacio de trabajo propios, y que se integrarán con el contexto y los permisos de Teams, Outlook o los documentos compartidos. Aun así, el despliegue de sistemas que actúan por su cuenta exigirá confianza y reglas claras, porque delegar trabajo no es lo mismo que desentenderse de él. Queda por ver cómo encajan esa ambición y las cautelas en el día a día de las empresas europeas y españolas, donde la adopción dependerá de la formación, el control de costes y la integración con sistemas ya existentes.
La propuesta de Microsoft pasa por convertir Copilot en algo más que un asistente que responde cuando se le llama. Home unifica el trabajo diario, Code acerca la creación de herramientas a perfiles no técnicos y Autopilot lleva la IA un paso más allá al permitirle continuar tareas sin supervisión constante. El pago por uso para las funciones más exigentes, las herramientas de control del gasto y el despliegue gradual en Frontier, Microsoft 365 Premium y Pro marcan el calendario. El éxito dependerá de que las empresas vean valor real, seguridad suficiente y costes manejables en un ecosistema que ya no se entiende como una simple ventana de chat.
