- Samsung Internet y Samsung Browser llegan en versión estable a PCs con Windows 10 y Windows 11.
- El navegador sincroniza pestañas, marcadores e historial entre móviles Galaxy y ordenadores.
- Se integra la IA agéntica de Perplexity en un panel lateral para gestionar pestañas, historial y contenidos.
- Las funciones avanzadas de IA están disponibles primero en Corea del Sur y EE. UU., con expansión prevista a más mercados.

El movimiento de Samsung para llevar su navegador propio al entorno de Windows marca un nuevo intento de la compañía por extender su ecosistema más allá del móvil. Tras una fase de pruebas de varios meses, la firma surcoreana da por cerrada la beta y sitúa a su navegador como una opción de escritorio plenamente funcional para ordenadores con Windows 10 y Windows 11.
Con esta expansión, el fabricante busca que la navegación deje de estar fragmentada entre dispositivos y que los usuarios de móviles Galaxy puedan mantener una experiencia continua entre el smartphone y el PC. A ello se suma la integración de funciones de inteligencia artificial basadas en la tecnología agéntica de Perplexity, que convierten al navegador en algo más que una simple puerta de acceso a la web.
Del móvil al PC: un navegador que deja atrás la beta
Samsung llevaba tiempo probando su navegador en ordenador, con Samsung Internet para Windows en fase beta desde el pasado mes de octubre y presencia en España desde enero. Durante ese periodo, el acceso estaba algo acotado y el producto se percibía todavía como un experimento centrado en usuarios muy concretos dentro del ecosistema Galaxy.
Con el lanzamiento de la versión estable, identificado en algunos casos como Samsung Browser para Windows en su compilación 30.0.0.95, el software abandona oficialmente ese estado de prueba. Esto implica que deja de ser una herramienta reservada a unos pocos mercados o a usuarios muy curiosos, y pasa a presentarse como un navegador de escritorio disponible a nivel global en ordenadores compatibles.
En la práctica, esto significa que cualquier usuario con un PC con Windows 10 (versión 1809 o posterior) o Windows 11 puede descargar e instalar el navegador sin necesidad de contar con un portátil Galaxy Book o un dispositivo específico. Samsung empieza así a tratar su navegador como un producto que puede tener vida propia también fuera del móvil, aunque siga muy ligado a su ecosistema.
La compañía ha enmarcado este lanzamiento dentro de una estrategia más amplia en torno a Galaxy AI y a la idea de que sus servicios no se queden confinados al teléfono. El navegador para Windows encaja con esa visión de continuidad entre pantallas, en la que el usuario se mueve de un dispositivo a otro sin tener que cambiar por completo de entorno.
Sincronización de navegación entre Galaxy y Windows
Uno de los pilares del nuevo navegador es la sincronización de datos de navegación entre el smartphone y el PC. Samsung quiere que pasar de la pantalla del móvil Galaxy al monitor del ordenador sea lo menos traumático posible, y por ello ha centrado buena parte del desarrollo en mantener pestañas, marcadores e historial alineados.
En el día a día, esto se traduce en que un usuario puede retomar en el ordenador las pestañas que tenía abiertas en el móvil, continuar leyendo un artículo o seguir comparando productos sin tener que buscar de nuevo la página. Lo mismo ocurre con los marcadores y el historial, que quedan accesibles en ambos dispositivos siempre que el usuario utilice su cuenta de Samsung.
Esta continuidad de sesión reduce la fricción típica de cambiar de dispositivo, especialmente para quienes ya utilizan un teléfono Galaxy como terminal principal. El navegador se apoya en esa integración para convertirse en la opción lógica cuando se navega en un PC dentro de un hogar o entorno de trabajo donde el ecosistema de Samsung ya está presente.
Para muchos usuarios, esa puede ser la razón de peso para probarlo: no tanto que Windows necesite otro navegador en el escritorio, sino que la experiencia sea más coherente al alternar entre móvil y ordenador. Samsung se posiciona así como una alternativa pensada para quienes prefieren mantenerse dentro de un mismo entorno de servicios.
IA agéntica de Perplexity: un asistente dentro del navegador
Además de la sincronización, Samsung ha querido diferenciar su navegador mediante la incorporación de funciones avanzadas de inteligencia artificial. Para ello ha recurrido a la IA agéntica desarrollada por Perplexity, que se integra directamente en la interfaz del navegador en forma de asistente.
La compañía ha explicado que la nueva capa de IA va más allá de responder preguntas sobre el texto que se está mostrando. El asistente permite consultar y organizar pestañas abiertas, revisar el historial de navegación y acceder a información relevante de forma contextual, todo ello mediante órdenes escritas en lenguaje natural.
Un ejemplo práctico es la planificación de un viaje: si el usuario está revisando diferentes webs con destinos y propuestas, puede solicitar al asistente que elabore un itinerario con los lugares que aparecen en las páginas que está consultando. El navegador analiza el contenido, genera un plan estructurado (por días o por zonas, según el caso) y permite después modificarlo y adaptarlo a las preferencias del usuario.
Esta misma lógica se aplica a otras tareas habituales, como recopilar información dispersa entre varias pestañas o localizar datos ya visitados sin tener que abrir una por una todas las páginas. La IA actúa como una capa intermedia que ordena y presenta la información de forma más manejable, reduciendo parte del trabajo manual que normalmente recae en el usuario.
Comprensión del lenguaje natural y búsqueda en el historial
Para que este sistema sea realmente útil, Samsung ha remarcado que el navegador incorpora una tecnología avanzada de comprensión del lenguaje natural. Esto permite que el usuario se dirija al asistente con frases coloquiales, sin necesidad de recordar comandos estrictos o estructuras rígidas.
En lugar de teclear términos de búsqueda muy concretos en el historial, el usuario puede escribir o decir algo como «encuentra el reloj inteligente que estaba buscando hace una semana». A partir de ahí, el navegador interpreta la intención, revisa el historial asociado a la cuenta y propone las páginas que encajan con esa descripción.
Este enfoque ahorra tiempo frente a la búsqueda manual entre docenas de entradas de historial. La IA se encarga de traducir las instrucciones del usuario —a menudo algo vagas— en consultas más estructuradas que permitan localizar el contenido de forma rápida y precisa.
La misma lógica se aplica cuando se trata de recuperar información dentro de una sesión de navegación compleja. Si el usuario ha pasado por varias webs de comparativas, análisis y tiendas, puede pedir directamente al asistente que recupere “las páginas donde vi comparativas de móviles de gama media”, delegando en la IA esa criba.
Este tipo de funciones están pensadas para personas que pasan mucho tiempo navegando o investigando sobre un tema en concreto, y que necesitan volver con frecuencia a recursos ya visitados sin perderse entre pestañas y resultados antiguos.
Interacción con vídeo y comparación de contenidos
Otra de las capacidades destacadas por la compañía es la comprensión del contenido multimedia, especialmente de los vídeos. El navegador no se limita a mostrar el reproductor, sino que el asistente puede analizar de qué se habla en cada tramo del vídeo para saltar al punto relevante bajo demanda.
De esta forma, es posible pedirle que avance directamente a la parte de un vídeo en la que se trata un tema concreto. Por ejemplo, si el usuario está viendo la presentación de un móvil como el Galaxy S26 Ultra y solo le interesa la sección sobre privacidad de pantalla, puede solicitar que la reproducción comience justo cuando el ponente aborda ese aspecto, sin tener que ir probando manualmente.
El asistente también facilita la comparación de información procedente de varias pestañas. Si el usuario está evaluando diferentes modelos de móviles, puede pedirle al navegador que recopile y contraste las características técnicas que aparecen en las páginas abiertas, evitando tener que ir copiando datos a mano o saltando continuamente de una pestaña a otra.
Este tipo de comparación automatizada puede resultar útil no solo para productos de electrónica, sino para cualquier situación en la que se consultan varias fuentes: tarifas, servicios, alojamientos o incluso documentación técnica. La IA actúa aquí como un apoyo para resumir y enfrentar los datos clave.
Lo interesante es que esta comparación se plantea como una herramienta integrada en el flujo normal de navegación. El usuario no tiene que exportar la información a otra aplicación ni copiar texto: basta con indicar al asistente qué páginas quiere tomar como referencia para que genere una tabla o un resumen con los puntos más relevantes.
Disponibilidad, territorios y despliegue de la IA
Respecto a la compatibilidad, Samsung ha confirmado que su navegador para ordenador estará disponible para Windows 11 y para Windows 10 a partir de la versión 1809. Con ello cubre una buena parte del parque actual de PCs, tanto en equipos recientes como en máquinas con algunos años de uso.
En cuanto a las funciones basadas en inteligencia artificial, la compañía ha señalado que las capacidades de IA para Windows y Android están ya operativas en Corea del Sur y Estados Unidos. Son los primeros mercados en los que se puede aprovechar completamente la integración con Perplexity, tanto en ordenadores como en móviles.
Para el resto de regiones, Samsung ha indicado que su intención es ir ampliando el acceso a estas funciones avanzadas de IA progresivamente, aunque sin ofrecer todavía un calendario cerrado. Es previsible que Europa, incluida España, reciba estas novedades en una fase posterior, una vez que la compañía haya consolidado la experiencia inicial en los primeros países.
Mientras tanto, el lanzamiento global del navegador en sí ya supone un cambio importante: los usuarios pueden instalar el navegador de escritorio y beneficiarse de la sincronización y las funciones básicas, quedando a la espera de que la parte de IA llegue a sus mercados con todas las garantías.
La lectura general del movimiento de Samsung es que, más allá del impacto que pueda tener un navegador adicional en Windows, la compañía está sentando las bases para que su ecosistema de servicios funcione de manera más cohesiva entre móvil y PC. La combinación de sincronización, panel lateral con asistente e integración futura de IA avanzada apunta a un escenario en el que las tareas habituales de navegación, búsqueda y comparación de información se gestionan de forma más centralizada y flexible desde el propio navegador.