- SAP lanza un nuevo programa de recompra de acciones de hasta 10.000 millones de euros hasta 2027.
- La compañía dispara su beneficio neto atribuido en 2025 hasta unos 7.327 millones de euros.
- El negocio en la nube se consolida como motor de crecimiento, con fuertes subidas en ingresos y cartera de pedidos.
- Las previsiones para 2026 apuntan a más crecimiento, pero con ligera moderación en los nuevos pedidos en la nube.
La multinacional alemana de software empresarial ha decidido poner en marcha un ambicioso programa de recompra de acciones propias por un máximo de 10.000 millones de euros, apoyándose en la fuerte generación de caja de los últimos meses. Este nuevo movimiento llega justo después de presentar unas cuentas anuales muy sólidas, con un fuerte impulso del negocio en la nube y un notable incremento del beneficio neto.
A pesar de esos buenos datos, el anuncio vino acompañado de caídas significativas en la Bolsa de Fráncfort, donde las acciones de SAP llegaron a retroceder entre un 12% y más de un 16% en la sesión posterior a la presentación de resultados, reflejando la preocupación del mercado por la previsión de cierta desaceleración en el ritmo de nuevos pedidos en la nube en 2026.
Un beneficio disparado en 2025 y fuerte generación de caja
El nuevo plan de recompra tiene como telón de fondo un ejercicio 2025 en el que SAP ha registrado un salto muy relevante en su beneficio neto atribuido, hasta aproximadamente 7.327 millones de euros, muy por encima de los algo más de 3.100 millones del año anterior. El cambio se explica, en buena parte, porque en el ejercicio previo la compañía se vio muy condicionada por los elevados costes de reestructuración, que en 2024 ascendieron a unos 3.144 millones, mientras que en 2025 se redujeron a apenas 3 millones.
La cifra de negocio total también ha ido al alza: las ventas globales de SAP alcanzaron los 36.800 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento cercano al 8% interanual. Dentro de esa cantidad, el beneficio operativo se situó en torno a los 10.419 millones de euros, con una subida cercana al 28%, y el flujo de caja libre (FCF) se disparó hasta cerca de 8.240 millones, casi el doble que un año antes, lo que refuerza la capacidad de la empresa para acometer programas de retorno al accionista.
Los meses finales del año también fueron positivos: entre octubre y diciembre de 2025 SAP logró un beneficio neto tras impuestos de alrededor de 1.846-1.896 millones de euros, un avance de doble dígito frente al mismo trimestre de 2024. En ese periodo, la facturación trimestral se movió en el entorno de los 9.684 millones de euros, con un crecimiento de algo más del 3%, mientras que el beneficio operativo trimestral rondó los 2.829 millones, aumentando en torno a un 16% interanual.
Estos resultados han sido destacados tanto por la dirección ejecutiva como por los analistas europeos, que señalan que la mejora de la rentabilidad y del flujo de caja da margen a SAP para mantener una política de inversión en innovación y, al mismo tiempo, retribuir al accionista a través de recompras de títulos y dividendos. En el contexto europeo, SAP refuerza así su papel como uno de los grandes referentes del sector tecnológico cotizado.
El negocio en la nube, motor del crecimiento de SAP
El gran impulsor de las cuentas del grupo alemán ha sido, de nuevo, la actividad vinculada a la nube y los servicios digitales, un área que sigue ganando peso en la estructura de ingresos de la compañía. En 2025, los ingresos procedentes de la nube se situaron en torno a 21.023 millones de euros, un 23% más que el año anterior, consolidándose como el principal motor de expansión del grupo.
Por el contrario, la división de servicios tradicionales registró un comportamiento más débil: sus ingresos se redujeron alrededor de un 2%, hasta 4.262 millones de euros, algo que la propia empresa vincula a la transformación gradual de sus clientes hacia modelos plenamente basados en la nube. Esta transición es particularmente relevante en Europa, donde muchas grandes compañías de sectores como la industria, la energía o los servicios financieros están acelerando sus proyectos de digitalización sobre plataformas cloud.
En el cuarto trimestre de 2025, la tendencia se mantuvo: los ingresos en la nube aumentaron aproximadamente un 19%, hasta unos 5.610 millones de euros, mientras que la facturación de servicios descendió cerca de un 4% en el mismo periodo, quedándose en torno a 1.066 millones. Esta combinación de crecimiento en la nube y retroceso en servicios más tradicionales confirma el cambio de modelo de negocio de SAP, orientado cada vez más hacia suscripciones y soluciones cloud.
Además de la evolución de los ingresos, la compañía ha puesto el foco en la cartera total de pedidos en la nube, una variable clave para anticipar el crecimiento futuro. Según los datos comunicados, en 2025 esta cartera aumentó alrededor de un 22% en el conjunto del ejercicio (hasta un 30% si se mide a tipos de cambio constantes), con un récord de 77.000 millones de euros a cierre del cuarto trimestre.
La dirección subraya que la expansión de la cartera de pedidos cloud es la base sobre la que se apoyará el crecimiento de los ingresos totales en los próximos años, especialmente hasta 2027. Aquí juega un papel relevante la apuesta por la inteligencia artificial integrada en sus soluciones ERP, conocida como SAP Business AI, que ya está presente en una parte muy significativa de los nuevos contratos en la nube, según los datos divulgados por la compañía.
Declaraciones de la dirección: más nube, más IA y foco en valor a largo plazo
El consejero delegado de SAP, Christian Klein, ha descrito el cuarto trimestre de 2025 como un periodo especialmente sólido en la nube, recalcando que el aumento del 30% en la cartera de pedidos cloud a tipos de cambio constantes supone alcanzar un nuevo máximo histórico cercano a 77.000 millones de euros. En sus palabras, este volumen de contratos proporciona una “base robusta” para acelerar el crecimiento de los ingresos totales de la compañía hasta al menos 2027.
Klein ha puesto el acento en la contribución de la inteligencia artificial aplicada al negocio (SAP Business AI), que se ha convertido, según ha subrayado, en uno de los motores principales del crecimiento del área cloud. Esta tecnología está integrada en un alto porcentaje de los pedidos en la nube cerrados en el último trimestre, y su adopción se está extendiendo a la suite ERP completa, con especial relevancia entre clientes corporativos europeos que buscan automatizar procesos críticos y mejorar la eficiencia.
Por su parte, el director financiero, Dominik Asam, ha destacado que SAP cierra 2025 “con una nota alta”, subrayando el sólido beneficio operativo y el flujo de caja libre, ambos por encima de sus propias previsiones internas. Ha vinculado este comportamiento a una combinación de disciplina financiera, ejecución focalizada y confianza de los clientes, tres elementos que, a su juicio, permiten sostener un crecimiento rentable a medio y largo plazo.
Asam también ha remarcado que el crecimiento en SaaS y PaaS está siendo superior al del mercado, lo que, unido a la capacidad de convertir ese crecimiento en resultados y caja, respalda la idea de que la estrategia actual de SAP seguirá generando valor a lo largo de los próximos años. Este mensaje pretende tranquilizar a los inversores europeos e internacionales, que han reaccionado con cautela ante las previsiones de menor ritmo de expansión en ciertos indicadores.
En conjunto, la cúpula directiva insiste en que, pese a algunas señales de moderación en el corto plazo, la hoja de ruta de transformación hacia la nube y la IA está bien encaminada y apoyada por una base financiera sólida, lo que da margen para mantener inversiones estratégicas sin renunciar a políticas de remuneración al accionista como la que ahora se anuncia.
Detalle del nuevo programa de recompra de acciones por 10.000 millones
El anuncio más destacado para los mercados financieros ha sido la aprobación de un nuevo programa de recompra de acciones propias con un volumen de hasta 10.000 millones de euros. Este plan ha sido autorizado por el Comité Ejecutivo y el Consejo de Supervisión de SAP, y se apoya directamente en la fuerte generación de flujo de caja libre lograda durante 2025.
Según el calendario comunicado, la recompra dará comienzo en febrero de 2026 y se extenderá hasta finales de 2027. En este periodo, la compañía podrá ir adquiriendo sus propias acciones en el mercado, con el objetivo habitual de este tipo de operaciones: optimizar la estructura de capital, incrementar el beneficio por acción y ofrecer una vía adicional de remuneración al accionista más allá del dividendo.
Este nuevo plan se suma a otros programas de recompra ejecutados en los últimos años. Entre 2020, 2022 y el ciclo 2023-2025, SAP ha recomprado aproximadamente 56 millones de acciones propias por un importe conjunto cercano a 8.000 millones de euros. Con el nuevo paquete de hasta 10.000 millones, la multinacional refuerza su perfil como compañía que combina crecimiento orgánico con una política activa de retorno al accionista, algo especialmente valorado en las grandes tecnológicas cotizadas europeas.
El lanzamiento de este programa tiene también una lectura estratégica: al utilizar el exceso de caja para recomprar títulos, SAP envía un mensaje de confianza en la solidez de su modelo de negocio y en su capacidad de generación de beneficios futuros. No obstante, la dirección mantiene un tono prudente en sus declaraciones, subrayando que el objetivo principal sigue siendo financiar el crecimiento en la nube y la innovación en IA, sobre todo en mercados clave como Europa, donde la competencia en soluciones empresariales es cada vez más intensa.
Aunque la compañía no ha detallado aún el ritmo concreto al que irá ejecutando las compras, el amplio margen temporal hasta finales de 2027 le permitirá ajustar el volumen de recompras a las condiciones del mercado y a sus necesidades de inversión en cada momento, lo que otorga flexibilidad a la hora de equilibrar las prioridades de negocio con las expectativas de los accionistas.
Reacción bursátil: fuertes caídas pese a las buenas cifras
La respuesta inmediata del mercado al anuncio del programa de recompra de 10.000 millones y a la presentación de resultados ha sido llamativa. En la sesión posterior a la publicación de las cifras, los títulos de SAP llegaron a corregir con intensidad en la Bolsa de Fráncfort, con descensos que se situaron en torno al 12,3% e incluso superiores al 16% durante algunos momentos del día, lo que supone la mayor caída intradía desde octubre de 2020.
Estas caídas resultan llamativas si se tiene en cuenta que la compañía ha presentado un fuerte aumento de beneficios y un notable crecimiento en la nube, además de anunciar un programa de recompra muy relevante en volumen. Sin embargo, los inversores han centrado su atención en las proyecciones para 2026, especialmente en lo relativo al ritmo de expansión de la cartera de pedidos en la nube, que previsiblemente será algo menor que el registrado en 2025.
Este comportamiento bursátil refleja cierto ajuste de expectativas tras un periodo en el que las acciones habían recogido en buena parte el escenario de fuerte crecimiento en la nube. Los analistas financieros en Europa apuntan a que, aunque SAP mantiene perspectivas de crecimiento sólidas y una posición de liderazgo en software empresarial, el mercado tiende a reaccionar con sensibilidad ante cualquier indicio de moderación en los indicadores clave de contratación futura.
En todo caso, la compañía insiste en que la combinación de alto nivel de cartera de pedidos, crecimiento rentable y robusta generación de caja proporciona un colchón importante para afrontar posibles cambios en el entorno macroeconómico europeo y global. La recompra de acciones, además, puede servir como elemento de apoyo al valor de los títulos a medio plazo, siempre que se confirme la evolución positiva de los resultados.
Para los inversores españoles y europeos interesados en el sector tecnológico, SAP se mantiene como una de las referencias del índice alemán y de los mercados europeos, tanto por su peso en los índices como por su papel en la digitalización de grandes empresas, administraciones públicas y pymes que utilizan sus soluciones en todo el continente.
Previsiones para 2026 y hoja de ruta hasta 2027
Mirando hacia adelante, SAP ha comunicado unas proyecciones para 2026 que apuntan a un nuevo año de crecimiento, si bien algo más moderado en algunos indicadores. La compañía espera que los ingresos procedentes del negocio en la nube se sitúen entre 25.800 y 26.200 millones de euros, lo que supondría un incremento de aproximadamente entre el 23% y el 25% a tipos de cambio constantes respecto a los 21.023 millones de 2025.
En el capítulo de rentabilidad, la previsión es lograr un beneficio operativo de entre 11.900 y 12.300 millones de euros, también a tipos de cambio constantes, lo que implicaría un crecimiento estimado de entre el 14% y el 18%. Además, SAP calcula que el flujo de caja libre rondará los 10.000 millones de euros, un nivel sensiblemente superior a los cerca de 8.240 millones alcanzados en 2025, reforzando así la capacidad de la compañía para seguir financiando tanto su expansión en la nube como los programas de retorno al accionista.
La firma alemana anticipa, no obstante, que en 2026 se producirá una “ligera desaceleración” en el crecimiento de la cartera actual de pedidos en la nube a tipos de cambio constantes, en comparación con el avance del 25% registrado el año anterior. Este matiz es uno de los elementos que más atención ha suscitado en los mercados, ya que la cartera de pedidos es un indicador adelantado del potencial de ingresos futuros.
Más allá de 2026, la compañía prevé que el crecimiento de los ingresos totales en moneda constante se acelere progresivamente hasta 2027, mientras que los gastos operativos deberían aumentar a un ritmo inferior al de los ingresos, situándose previsiblemente entre el 80% y el 90% del crecimiento de la facturación en ese horizonte. La estrategia pasa por mejorar la eficiencia operativa, apoyándose en la automatización y el uso intensivo de la IA en procesos internos.
Otro aspecto relevante de la hoja de ruta es la transición de los clientes desde los modelos de soporte de software tradicionales hacia la nube. SAP espera que la disminución de los ingresos por soporte de software en moneda constante se acelere en los próximos años, precisamente como efecto de esta migración, que en Europa está afectando tanto a grandes grupos empresariales como a compañías de tamaño medio que buscan agilizar su infraestructura tecnológica.
Con este conjunto de previsiones, SAP pretende transmitir que, aunque se espera un crecimiento ligeramente más moderado en el corto plazo en algunos segmentos, el potencial de expansión a medio plazo sigue siendo significativo, apoyado en la consolidación de la nube, el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial y la estabilidad de su base de clientes en Europa y el resto del mundo.
Todo este escenario sitúa a SAP en una posición particular: por un lado, cuenta con un beneficio en máximos, un negocio en la nube en plena expansión y un potente plan de recompra de acciones de hasta 10.000 millones de euros; por otro, afronta el desafío de gestionar las expectativas del mercado ante una previsible moderación del ritmo de nuevos pedidos cloud en 2026. En conjunto, la compañía alemana encara los próximos años con una combinación de crecimiento, prudencia y retribución al accionista que será clave para mantener su peso como uno de los grandes referentes tecnológicos de Europa.