- Siemens adelanta a SAP en capitalización bursátil dentro del DAX tras mejorar sus previsiones de beneficios.
- Las acciones de Siemens marcan máximos históricos tras revisar al alza su beneficio por acción para 2025/26.
- SAP sufre retrocesos en bolsa lastrada por dudas sobre el impacto de la inteligencia artificial en su negocio.
- Analistas de RBC, Jefferies y Goldman Sachs valoran positivamente el impulso de Siemens, especialmente en Digital Industries y Smart Infrastructure.
El pulso bursátil entre Siemens y SAP por el trono del DAX se ha inclinado a favor del grupo industrial muniqués. Tras una revisión al alza de sus previsiones de resultados, Siemens ha logrado situarse, en varios momentos de la jornada, como la empresa con mayor valor de mercado del selectivo alemán, arrebatando el primer puesto al gigante del software con sede en Walldorf.
Este cambio en la cúpula del principal índice de referencia alemán refleja la fortaleza reciente de Siemens frente a la corrección que arrastra SAP, muy condicionada por las dudas de los inversores sobre cómo la inteligencia artificial puede afectar a su modelo de negocio. El movimiento es seguido de cerca en los mercados europeos, ya que ambos grupos son pesos pesados del DAX y referencias para los inversores institucionales en la región.
Siemens adelanta a SAP en valor bursátil dentro del DAX

Impulsadas por una revisión al alza de sus previsiones de beneficio, las acciones de Siemens han experimentado fuertes subidas a lo largo de las últimas sesiones. En distintos momentos del día, los títulos de la compañía tecnológica e industrial de Múnich llegaron a avanzar entre un 6 % y casi un 8 %, marcando máximos históricos en niveles cercanos a los 276 euros por acción, con picos registrados en torno a los 273,30 y 275,75 euros.
Con estas alzas, la capitalización bursátil de Siemens se ha situado alrededor de los 217.000 a 219.000 millones de euros, superando así a SAP y colocándose como la firma más valiosa del DAX. En el momento en que Siemens alcanzó dichos máximos intradía, el valor de mercado de la empresa quedó por encima de los 219.000 millones de euros, frente a los aproximadamente 210.000-211.500 millones que se atribuían a SAP.
No obstante, el liderazgo no ha sido completamente estable durante toda la jornada. En una de las sesiones, parte de las fuertes ganancias de Siemens se fue desinflando a medida que se acercaba el cierre del mercado. Tras haber rondado el 8 % de subida intradía, el avance terminó reduciéndose a alrededor de un 0,3 %, lo que recortó la capitalización bursátil de la compañía muniquesa hasta unos 205.600 millones de euros al final del día, por debajo del valor de SAP en ese momento.
En paralelo, los títulos de SAP, aunque también registraron ligeros rebotes puntuales —del orden del 0,4 % al 2 %, con precios próximos a los 170-172 euros por acción—, se sitúan claramente por detrás en términos de comportamiento anual. Su capitalización se ha movido en torno a los 208.500-211.500 millones de euros, quedando por momentos relegada a la segunda posición del DAX ante el empuje de Siemens.
Un año fiscal favorable para Siemens frente al retroceso de SAP
El contexto de fondo que explica este cambio en el podio del DAX es la diferente evolución bursátil de ambas compañías desde comienzos de año. Las acciones de Siemens acumulan una subida de en torno al 7,5 %-14 %, según el momento concreto de la medición dentro del ejercicio, impulsadas sobre todo por un buen arranque del año fiscal y una sólida cartera de pedidos, especialmente en Europa y Asia.
En el caso de SAP, la situación es distinta: el valor ha sufrido una corrección importante, con caídas en torno al 17 %-19 % en lo que va de año. Desde los máximos históricos marcados hace aproximadamente un año, las acciones del fabricante de software han perdido más de un tercio de su valor en bolsa, reflejando un giro en el sentimiento del mercado hacia el sector y hacia el propio grupo alemán.
Las dudas de los inversores se centran, en gran medida, en las implicaciones de la inteligencia artificial en el negocio de SAP. Parte del mercado teme que la rápida adopción de nuevas soluciones basadas en IA, tanto por competidores tradicionales como por actores emergentes, pueda presionar márgenes y acelerar la necesidad de mayores inversiones, lo que genera incertidumbre sobre el ritmo de crecimiento y la rentabilidad futura.
Por su parte, Siemens se ha visto respaldada por una demanda robusta en segmentos clave, como la automatización industrial, la digitalización y las infraestructuras inteligentes, que han compensado las preocupaciones globales sobre desaceleración económica. La compañía ha logrado apoyarse en tendencias estructurales de largo plazo, como la modernización de plantas industriales y la expansión de los centros de datos, que sostienen su cartera de proyectos.
Todo ello ha permitido a Siemens presentarse en el mercado como un valor defensivo pero, al mismo tiempo, con una historia de crecimiento ligada a la transformación digital y energética en Europa y otras regiones, algo que encaja bien con el perfil que buscan muchos inversores institucionales en el actual entorno de tipos de interés y volatilidad macroeconómica.
Revisión al alza de las previsiones de beneficio de Siemens
Uno de los factores clave detrás del repunte bursátil ha sido la revisión de la guía de beneficios por parte de Siemens. La compañía ha actualizado su previsión de beneficio por acción (BPA) antes de determinados efectos contables ligados a adquisiciones, que constituye su principal indicador interno de rentabilidad.
El nuevo rango de BPA para el ejercicio 2025/26 se sitúa ahora entre 10,70 y 11,10 euros por acción, frente al intervalo anterior de 10,40 a 11,00 euros. Este ajuste, aunque aparentemente moderado, ha sido interpretado por el mercado como una señal de confianza en la evolución del negocio principal, más aún teniendo en cuenta el entorno global de incertidumbre económica y geopolítica.
Según los cálculos de distintos analistas, este incremento de la orientación oficial de la compañía podría empujar al alza el consenso de beneficios para el conjunto del año en un porcentaje bajo de un solo dígito. Daniela Costa, de Goldman Sachs, apunta precisamente a esa posible revisión moderada pero positiva de las estimaciones agregadas del mercado para el periodo 2025/26.
Pese a la mejora en la guía, no todos los expertos consideran que Siemens esté siendo especialmente agresiva en sus previsiones. El analista Rizk Maidi, de Jefferies, califica el nuevo rango de BPA de «conservador» si se toma como referencia el punto medio, dado el fuerte inicio del ejercicio y la buena visibilidad en el libro de pedidos en áreas clave.
En cualquier caso, la actualización de la guía ha servido como catalizador para reactivar el interés de los inversores, que han respondido con un notable volumen de compras, llevando al valor a marcar máximos históricos y a disputar, e incluso arrebatar puntualmente, la primera posición del DAX en capitalización bursátil.
El papel de Digital Industries y Smart Infrastructure
Los segmentos de negocio de Digital Industries (DI) y Smart Infrastructure (SI) han sido especialmente destacados en las últimas cifras presentadas por Siemens. Estos dos pilares representan una parte central de la estrategia del grupo, muy ligada a la automatización, la digitalización de procesos industriales y la gestión inteligente de infraestructuras energéticas y de edificios.
Según el analista Mark Fielding, de RBC, Siemens logró en el primer trimestre de su año fiscal superar en un 10 % las expectativas del mercado en su negocio industrial, apoyándose precisamente en unos márgenes más sólidos de lo previsto en DI y SI. Esto ha llevado al experto a revisar al alza sus estimaciones y a elevar su precio objetivo para la acción desde 245 hasta 270 euros, manteniendo no obstante una recomendación neutral.
En el ámbito de Smart Infrastructure, uno de los motores de la mejora de resultados ha sido el aumento de pedidos vinculados a centros de datos. Tal y como señala Rizk Maidi, de Jefferies, Siemens, al igual que su rival ABB, se ha beneficiado del fuerte tirón inversor en infraestructuras asociadas a la nube, el almacenamiento de datos y las aplicaciones de inteligencia artificial, que requieren soluciones avanzadas de gestión energética y climatización.
En el segmento de Digital Industries, la compañía ha reportado un incremento de la entrada de pedidos apoyado por un crecimiento notable en automatización en China y un avance sólido en la parte de software industrial. Este desempeño internacional refuerza la posición de Siemens como proveedor global de soluciones integradas para la industria 4.0, con una presencia relevante tanto en Europa como en Asia y otras regiones.
Las previsiones de la compañía para el conjunto del ejercicio apuntan a que tanto DI como SI evolucionarán hacia la mitad alta de sus bandas objetivo de rendimiento, lo que, de cumplirse, reforzaría aún más la narrativa de crecimiento rentable y podría seguir alimentando el interés del mercado europeo por el valor.
Visión de los analistas y efecto en el mercado europeo
Las casas de análisis han reaccionado mayoritariamente de forma positiva a la combinación de revisión de previsiones y buen comportamiento operativo de Siemens. Además de RBC y Jefferies, otras firmas internacionales han tomado nota del tono constructivo de la compañía en su última conferencia con inversores.
Fielding, desde RBC, enfatiza que la empresa ha demostrado una capacidad relevante para ampliar márgenes en su negocio industrial, incluso en un entorno macroeconómico que sigue siendo exigente. Esto, a su juicio, justifica una mejora de las previsiones y un mayor confort con el perfil de riesgo del valor, aunque por ahora mantenga una postura prudente en su recomendación.
Jefferies, por su parte, pone el foco en la fortaleza de la cartera de pedidos de Siemens, especialmente en aquellas áreas más vinculadas a tendencias estructurales de largo plazo, como la digitalización de la industria, la eficiencia energética y la expansión de infraestructuras críticas para la economía digital. La entidad considera que el grupo muniqués está bien posicionado para seguir captando negocio en estos segmentos.
En el mercado europeo, el hecho de que Siemens haya logrado situarse, aunque sea de manera intermitente, por delante de SAP en capitalización refuerza su papel como referencia clave dentro del DAX y de los índices paneuropeos. Tanto inversores minoristas como grandes fondos internacionales siguen muy de cerca estos movimientos, dado que pueden influir en la composición y ponderación de carteras e índices.
Mientras tanto, SAP afronta el reto de recuperar la confianza del mercado y demostrar que puede integrar con éxito la inteligencia artificial en su oferta de software empresarial sin deteriorar márgenes ni perder tracción competitiva. Su peso en el sector tecnológico europeo sigue siendo enorme, pero el contraste con la dinámica de Siemens ha quedado, por ahora, muy visible en la evolución de sus cotizaciones.
El desenlace de esta pugna por el liderazgo del DAX dependerá, en buena medida, de cómo evolucionen los resultados trimestrales de ambas compañías, de la capacidad de Siemens para sostener su ritmo de crecimiento y de la habilidad de SAP para revertir la tendencia negativa que arrastra. Por el momento, el mercado ha premiado con claridad la combinación de buenos datos operativos, cartera de pedidos sólida y mejora de previsiones que presenta el grupo de Múnich, situándolo como uno de los nombres a seguir en la bolsa alemana y europea en los próximos meses.