- Valve ha liberado el paquete oficial de controladores para GPU, Wi-Fi, Bluetooth y el lector de tarjetas SD.
- La instalación de Windows requiere actualmente el borrado completo de SteamOS al no estar disponible el arranque dual.
- Es obligatorio disponer de una conexión a internet por cable Ethernet para completar el proceso de configuración inicial.
- El fabricante confirma que tanto la Steam Machine como la Steam Deck son dispositivos abiertos compatibles con cualquier sistema operativo.
No obstante, este movimiento no está exento de cierta letra pequeña, ya que la transición al sistema operativo de las ventanas implica sacrificar, al menos temporalmente, la experiencia optimizada de fábrica. A pesar de que el dispositivo ha llegado al mercado con un precio que supera la barrera de los mil euros, la libertad para instalar cualquier software o tienda de juegos de terceros sigue siendo el principal estandarte que defiende Valve frente a la competencia más cerrada de las consolas tradicionales, algo que los usuarios más avanzados agradecerán para trastear a fondo con el equipo.
Hardware compatible y descarga de controladores

Resulta llamativo que Valve ofrezca estos recursos de forma independiente a los ya conocidos para su consola portátil, dejando claro que se trata de una arquitectura con sus propias particularidades. Aunque se pueden instalar tanto Windows 10 como Windows 11, la empresa ha advertido de que este soporte se ofrece tal cual, por lo que no habrá asistencia técnica personalizada si surgen conflictos de software tras salirnos de SteamOS, dejando la resolución de problemas en manos de la comunidad y de la pericia de cada usuario.
El reto del arranque dual y la instalación limpia
Uno de los puntos que más ha dado que hablar es la imposibilidad de mantener dos sistemas operativos instalados simultáneamente de forma sencilla. Actualmente, si te pones manos a la obra para meter Windows en el almacenamiento interno, te verás obligado a formatear y borrar SteamOS por completo, lo cual puede ser un engorro para quienes solo querían probar el rendimiento de los juegos de la Epic Games Store o aplicaciones de ofimática sin perder las ventajas de la interfaz tipo consola original.
Desde las oficinas de la empresa han confirmado que están trabajando activamente en una actualización del instalador que incluya un asistente para el dual-boot. Aunque el hardware es totalmente capaz de gestionar ambos sistemas a la vez, el software necesario todavía se encuentra en fase de desarrollo y llegará más adelante. Por tanto, si no quieres complicarte la vida haciendo malabares con las particiones del disco duro, lo más sensato sería esperar a que esta función esté pulida y disponible para todo el público europeo.
Requisitos importantes durante el proceso
Si finalmente te lanzas a la piscina y decides hacer el cambio, hay un detalle técnico que no puedes pasar por alto si no quieres quedarte colgado a mitad de camino. Durante la instalación de Windows, el sistema no reconocerá los adaptadores inalámbricos, lo que significa que es imprescindible conectar la Steam Machine mediante Ethernet al router. Sin este cable de red, no podrás finalizar la configuración inicial del sistema operativo ni descargar los controladores de vídeo que permiten que todo funcione con fluidez.
Para entrar en el meollo de la cuestión y acceder a las opciones de recuperación, basta con apagar el equipo y mantener pulsada la tecla Escape al encenderlo, lo que nos llevará directamente al menú de arranque. Es una maniobra sencilla pero vital para seleccionar la unidad de instalación externa donde tengamos el instalador de Windows. Es recomendable tener paciencia, ya que, aunque el hardware es potente, las primeras pruebas sugieren que el rendimiento en juegos podría ser ligeramente inferior al de SteamOS debido a la mayor carga de recursos que suele exigir el entorno de Microsoft.
En definitiva, la llegada de estos controladores oficiales supone un avance notable para dotar de mayor versatilidad a una máquina que aspira a ser el centro del entretenimiento doméstico. A pesar de que la ausencia de un menú de arranque dual empaña un poco el lanzamiento y obliga a tomar decisiones drásticas con el almacenamiento, contar con soporte para la tarjeta gráfica y conectividad asegura que el dispositivo no quede huérfano de funciones básicas bajo Windows. Habrá que estar pendientes de las próximas actualizaciones del instalador oficial para ver cuándo podemos disfrutar de lo mejor de ambos mundos sin tener que pasar por el traumático proceso de borrar todos nuestros datos previos.