- Ubuntu 26.10 estrena imágenes ISO con soporte para x86-64-v3, disponibles desde las compilaciones diarias.
- La tercera instantánea mensual (Snapshot 3) ya está publicada para pruebas, con los paquetes más recientes.
- El calendario marca la congelación del kernel el 17 de septiembre, la beta el 24 y el lanzamiento oficial el 15 de octubre.

Canonical sigue perfilando lo que será la próxima versión de su sistema operativo. Ubuntu 26.10, cuyo nombre en clave es ‘Stonking Stingray’, ya ha comenzado a moverse en sus fases finales de desarrollo y, además de las tradicionales compilaciones diarias, ha lanzado nuevas herramientas pensadas para quienes quieren probar el sistema antes de su lanzamiento oficial. La compañía acaba de publicar imágenes ISO optimizadas para el nivel de arquitectura x86-64-v3, una novedad que se suma a la tercera instantánea mensual de pruebas. Todo apunta a que la fecha definitiva de lanzamiento será el próximo 15 de octubre.
La noticia ha llegado a través de los canales habituales de desarrollo de la distribución. Las nuevas imágenes, identificadas como AMD64v3, están pensadas para exprimir mejor el hardware moderno y conviven con las convencionales AMD64 para equipos más antiguos. De momento, solo se pueden obtener desde las compilaciones diarias, aunque se espera que lleguen también a la beta. Esta optimización no es nueva en el mundo Linux, pero sí supone un paso adelante por parte de Canonical, que ya había introducido en la versión 25.10 las llamadas variantes de arquitectura para ofrecer distintas compilaciones de paquetes. Lo que ahora se da es un salto más: disponer de una imagen completa desde la instalación.
Más rendimiento, pero con matices

El nivel x86-64-v3 permite compilar el software con instrucciones más avanzadas del procesador, lo que puede traducirse en un mejor aprovechamiento del hardware. En la práctica, hablamos de tecnologías que están presentes desde las generaciones Intel Haswell y AMD Excavator en adelante, por lo que no todo el mundo podrá usarlas. Las pruebas preliminares citadas por Canonical cuando presentó la iniciativa apuntan a mejoras de rendimiento de alrededor del 1% en la mayoría de los paquetes, con ganancias mayores en programas de cálculo numérico. No es un cambio revolucionario, pero para quienes buscan sacar el máximo partido a su equipo, contar con una ISO dedicada facilita mucho las cosas.
Además, esta movida coloca a Ubuntu en la senda de otras distribuciones que ya llevan tiempo ofreciendo este tipo de soporte. openSUSE Tumbleweed, AlmaLinux o CachyOS han apostado por el x86-64-v3 en sus repositorios o en imágenes dedicadas desde hace tiempo. La novedad aquí es que Canonical ha decidido dar el paso también en su rama principal, aunque todavía con un carácter experimental. Los usuarios interesados pueden probar estas compilaciones diarias, pero conviene tener claro que no son aptas para trabajar en serio ni para instalarlas en un equipo de producción.
Paralelamente, Ubuntu ha publicado la Snapshot 3 de su versión 26.10, una imagen mensual pensada exclusivamente para pruebas. Esta instantánea, reportada por medios como Phoronix, reúne los paquetes más recientes disponibles en la rama en desarrollo. Sirve como una fotografía estable de un punto concreto del proyecto para que desarrolladores y entusiastas puedan ejecutar pruebas repetibles y reportar errores. No es una edición terminada ni mucho menos recomendable para el uso diario, pero es una herramienta útil para la comunidad que colabora en la mejora del sistema.
El calendario aprieta
Con el Snapshot 3 ya en la calle, el proyecto entra en su recta final. La congelación de la interfaz de usuario llegará la próxima semana, un paso que limita los cambios visuales y permite centrar los esfuerzos en la estabilidad. Poco después, el 17 de septiembre, está prevista la congelación del kernel, que en esta ocasión se basará en la versión 7.2 de Linux. El siguiente hito será la congelación beta, marcada para el 21 de septiembre, y la publicación de la beta oficial para el 24 de septiembre. A partir de ahí, solo quedará preparar el lanzamiento definitivo del 15 de octubre.
Este calendario es clave para entender cómo trabaja Canonical. Las congelaciones sucesivas sirven para reducir la cantidad de cambios inesperados y concentrarse en corregir errores en lugar de añadir funciones nuevas. Para los usuarios, la Snapshot 3 es una oportunidad de ver el estado del sistema antes de las fechas críticas, pero siempre con la precaución de no usarla en equipos con datos importantes. La propia compañía insiste en que estas imágenes son entornos desechables de evaluación.
La comunidad tiene todavía margen para reportar fallas, pero el tiempo se agota. Las pruebas de las próximas semanas serán fundamentales para que Ubuntu 26.10 llegue sin sobresaltos al mercado. En el ecosistema Linux, el lanzamiento de una nueva versión de Ubuntu siempre genera expectación, especialmente entre quienes dependen de su estabilidad para trabajar. Y aunque esta edición no traerá cambios radicales en el escritorio, sí supone un paso significativo hacia un mejor aprovechamiento del hardware moderno con el tema del x86-64-v3.
En definitiva, Ubuntu 26.10 se encuentra ya en su fase de evaluación intensiva. Las nuevas imágenes optimizadas y la Snapshot 3 confirman que el proyecto avanza según lo previsto y que los próximos hitos llegarán con puntualidad. Los usuarios que quieran probar las novedades tendrán que armarse de paciencia y esperar a la beta o, si se atreven, usar las compilaciones diarias con todas las precauciones. El 15 de octubre, todo estará listo para la versión final, y será entonces cuando se pueda comprobar si todas estas promesas de rendimiento se cumplen en la práctica.
