Windows 11 da más control al usuario sobre el menú Inicio

Última actualización: mayo 17, 2026
  • Microsoft prueba un menú Inicio de Windows 11 más configurable y modular
  • Nuevos controles para ocultar secciones como recomendaciones o lista de apps
  • Opciones de tamaño para el menú Inicio y cambios en la sección de archivos recientes
  • Mejoras pensadas para dar más privacidad y flexibilidad en el escritorio

Mas control del menu Inicio en Windows 11

Windows 11 se prepara para dar un paso más en la personalización del menú Inicio, uno de los puntos donde más críticas ha recibido desde su lanzamiento. Microsoft está probando una serie de cambios que buscan que el usuario tenga más margen para decidir qué ve, cómo lo ve y qué datos personales aparecen en esta zona clave del sistema.

Estas novedades se están desplegando inicialmente en las builds preliminares de Windows 11 dentro del programa Windows Insider, y forman parte de una estrategia más amplia de revisión de la interfaz. Aunque todavía no tienen fecha cerrada para todos los usuarios, la compañía ya ha detallado las líneas maestras de un menú Inicio más flexible, menos rígido y con mejor control sobre la información que muestra.

Un menú Inicio con secciones que se pueden activar o desactivar

Opciones del menu Inicio en Windows 11

Hasta ahora, el menú Inicio de Windows 11 estaba bastante encorsetado: las secciones principales venían prácticamente fijas de fábrica y había poco margen para esconder apartados que no eran útiles para todo el mundo. Microsoft quiere romper con esa sensación de rigidez y está incorporando controles por bloques.

Con los nuevos ajustes, será posible desactivar secciones concretas del menú Inicio, como las aplicaciones fijadas, el área de recomendaciones o la lista completa de todas las apps. De esta manera, cada persona podrá quedarse solo con lo que realmente usa en el día a día, sin tener que bucear en configuraciones avanzadas ni depender de herramientas externas.

La idea es que el menú Inicio funcione como un panel modular: si un usuario solo quiere ver sus apps ancladas y olvidarse del resto, podrá hacerlo; si prefiere priorizar los accesos a documentos recientes y minimizar la presencia de iconos, también dispondrá de opciones para ello. Este enfoque más granular responde directamente a los comentarios acumulados por Microsoft en los últimos años.

Más control sobre recomendaciones y archivos recientes

Uno de los apartados más discutidos del menú Inicio ha sido la zona de archivos sugeridos por el sistema. Hasta ahora, al desactivar las recomendaciones en Windows 11, el sistema también anulaba de golpe los accesos rápidos y las listas de documentos recientes en el Explorador de archivos, un comportamiento que muchos consideraban poco práctico.

En las nuevas builds de prueba, Microsoft está separando mejor estas funciones. Al desactivar las recomendaciones del menú Inicio, ya no se perderán automáticamente las jump lists ni los elementos recientes en el Explorador, lo que evita tener que elegir entre privacidad y comodidad. Es un ajuste pequeño en apariencia, pero con impacto directo en el uso diario del equipo.

Además, la sección actualmente denominada “Recomendados” pasará a llamarse “Recientes”. Con este cambio de nombre, la compañía busca dejar más claro que esta área está pensada para mostrar actividad reciente (archivos o aplicaciones usadas hace poco), y no tanto para sugerencias “inteligentes” que puedan generar confusión o recelo entre quienes prefieren un escritorio más discreto.

Para quienes comparten ordenador o trabajan en entornos donde es importante cuidar qué se ve en pantalla, estos ajustes aportan una capa extra de control. El usuario podrá decidir con más precisión qué tipo de historial aparece en el menú Inicio, sin renunciar a funciones útiles en otras partes de Windows.

Tamaños y diseño: un menú Inicio más adaptable

Otro de los cambios relevantes es la llegada de nuevas opciones de tamaño del menú Inicio. En lugar de depender únicamente de la resolución de la pantalla y de la densidad de píxeles, Windows 11 ofrecerá al menos dos diseños diferenciados: uno más compacto y otro más amplio.

El formato pequeño está pensado para quienes prefieren un menú Inicio discreto, que ocupe menos espacio en pantalla y deje más protagonismo al escritorio o a las ventanas abiertas. Por el contrario, el diseño grande permitirá ver más contenido de un vistazo, algo especialmente útil en equipos con monitores de gran tamaño o configuraciones multi pantalla.

Este giro hacia un Inicio ajustable encaja con el esfuerzo general de Microsoft por adaptar Windows 11 a distintos tipos de dispositivo, desde portátiles ligeros hasta sobremesas de trabajo intensivo, y por cambios en la barra de tareas. Hasta ahora, muchos usuarios de Europa y España habían recurrido a aplicaciones de terceros para cambiar el aspecto y el comportamiento del menú; con estas novedades, una parte de esas necesidades quedará cubierta directamente desde el propio sistema.

Privacidad: ocultar nombre y foto de perfil

Más allá de la estructura, Microsoft también está tocando la información personal que aparece en el menú Inicio. Entre las nuevas opciones destaca la posibilidad de ocultar el nombre de usuario y la imagen de perfil que se muestran en esta zona.

Este detalle puede parecer menor, pero resulta especialmente útil en situaciones como compartir pantalla en una videollamada, hacer streaming, presentar un proyecto en la oficina o usar el equipo en espacios públicos. Al desactivar estos datos, el menú Inicio se vuelve más neutro y reduce la exposición de información personal en contextos donde no siempre es deseable.

Para quienes usan el mismo PC tanto para tareas personales como profesionales, este ajuste aporta una capa extra de tranquilidad. Sin necesidad de crear perfiles adicionales ni cambiar de cuenta, bastará con activar el nuevo interruptor para que el menú Inicio deje de mostrar ciertos datos sensibles.

Un cambio de rumbo en la evolución de Windows 11

Los nuevos controles del menú Inicio no llegan aislados. Forman parte de una serie de revisiones de interfaz y experiencia de usuario que Microsoft viene desplegando en las últimas builds, desde mejoras en el Explorador de archivos hasta ajustes en el rendimiento general.

En el caso concreto del menú Inicio, la compañía parece querer corregir la percepción de que Windows 11 imponía un diseño excesivamente cerrado, sobre todo si se compara con Windows 10. El enfoque actual pasa por introducir cambios graduales, basados en los comentarios de la comunidad Insider, antes de llevarlos a la versión estable que usan la mayoría de personas.

Para usuarios en España y el resto de Europa que habían visto con recelo algunos de los giros estéticos de Windows 11, estas novedades representan un intento de equilibrar el diseño moderno con mayor capacidad de configuración. No se trata de volver atrás por completo, sino de ofrecer más margen de maniobra sin romper lo que ya funciona.

De momento, Microsoft no ha puesto una fecha exacta para el despliegue general de estos cambios, pero sí ha confirmado que llegarán a más canales de prueba en las próximas semanas. A partir de ahí, todo dependerá de cómo respondan los usuarios y de si los nuevos controles simplifican realmente el uso diario del menú Inicio o, por el contrario, añaden una complejidad que obligue a seguir afinando la fórmula.

Con este paquete de ajustes, el menú Inicio de Windows 11 avanza hacia un modelo más flexible, en el que el usuario puede decidir qué bloques quiere ver, cómo se muestran sus archivos recientes y qué datos personales aparecen en pantalla. Un movimiento que apunta a reducir fricciones en el escritorio de todos los días y a dar a cada persona un poco más de control sobre una de las zonas más visibles del sistema.

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