- Windows 11 acumula fallos en sus actualizaciones, con problemas en juegos y periféricos que obligan a desinstalar parches.
- La iniciativa Windows K2 devolverá opciones de personalización al menú contextual y la barra de tareas.
- Microsoft lanza Windows Zenith y Windows Developer Config para facilitar el desarrollo, mientras retira apps no deseadas y mejora Clipchamp con IA.

Windows 11 no termina de asentarse. A pesar de llevar un tiempo en el mercado, los usuarios siguen reportando fallos tras cada actualización. La inestabilidad se ha convertido en una constante, y muchos miran con nostalgia a Windows 10. La situación es tan complicada que algunos recomiendan pausar las actualizaciones o directamente desinstalarlas.
Pero no todo son malas noticias. Microsoft está moviendo ficha para corregir el rumbo. La compañía trabaja en varios frentes que van desde revertir restricciones de diseño hasta facilitar la vida a los desarrolladores. En este artículo repasamos las novedades más relevantes y los problemas que todavía colean.
Actualizaciones problemáticas y estabilidad en entredicho

Durante los últimos meses, las actualizaciones de Windows 11 han sido un dolor de cabeza. Un análisis de Windows Latest reveló que en ocho de los nueve meses de 2026 hubo al menos un fallo crítico. Esto ha provocado que Microsoft tenga que lanzar parches de emergencia de forma recurrente. Los problemas más sonados incluyen fallos en el audio USB y los Servicios de Escritorio remoto y bloqueos en equipos con gráficas Radeon de AMD.
El mes de septiembre no fue una excepción. La actualización KB5124010 trajo consigo cierres inesperados en juegos como Battlefield 6, que se cerraba a los pocos segundos de ejecutarse. Todo apunta a un conflicto con los sistemas antitrampas Javelin y Easy Anti-Cheat. Lo más llamativo es que el problema había sido reportado en el canal Insider antes del lanzamiento, pero Microsoft decidió ignorarlo. La única solución provisional es desinstalar la actualización.
La situación ha llegado a tal punto que muchos usuarios optan por Windows 10. Al no recibir nuevas funciones, solo actualizaciones de seguridad, el sistema anterior es percibido como más estable. Microsoft ha extendido el programa ESU hasta octubre de 2027, lo que permite seguir usando Windows 10 con parches de seguridad. Para quien priorice la fiabilidad sobre las novedades, esta sigue siendo una opción válida.
Windows K2: Microsoft devuelve el control al usuario

Otra de las grandes noticias es la iniciativa Windows K2. Microsoft ha decidido revertir varias restricciones que impuso con el lanzamiento de Windows 11. El menú contextual volverá a ser configurable, permitiendo elegir qué acciones aparecen y recuperar la disposición vertical para comandos como cortar, pegar o eliminar. También se podrán gestionar por separado las entradas de las aplicaciones.
La barra de tareas recuperará la opción de moverse y cambiar de tamaño, algo que Windows 11 eliminó y que muchos usuarios echaban de menos. El menú Inicio también se está revisando para hacerlo menos rígido, aunque todavía no hay detalles concretos. Todos estos cambios buscan adaptarse a las costumbres de los usuarios, sin obligarles a memorizar nuevas ubicaciones para funciones clásicas.
Estos ajustes forman parte de Windows K2, un proyecto interno centrado en mejorar el rendimiento, la fiabilidad y la capacidad de respuesta del sistema. La próxima actualización, Windows 11 26H2 se enfocará en el mantenimiento extendido, aunque no está confirmado si estas mejoras de personalización llegarán con ella o en una versión posterior. Habrá que esperar a que Microsoft confirme el calendario oficial.
Desarrollo, IA y limpieza de aplicaciones: las novedades de Windows 11

En el apartado para desarrolladores, Microsoft ha presentado Windows Zenith, un entorno especializado que convierte Windows 11 en una plataforma lista para programar desde el primer arranque. Incluye Visual Studio Code, Windows Terminal y la Paleta de comandos, además de integración con WSL para ejecutar distribuciones Linux. Está pensado para equipos con hardware potente, ya que requiere 64 GB de memoria unificada y un ancho de banda de 250 GB/s. Inicialmente llegará a procesadores AMD Ryzen AI Halo.
Para quienes no disponen de ese hardware, existe Windows Developer Config. Se trata de un proyecto de código abierto que, con un solo comando de PowerShell, instala 15 paquetes y ajusta 24 valores del registro en unos 30 minutos. Entre los programas que instala están Git, GitHub CLI, Visual Studio Code, .NET SDK 10 y Python 3.14. También activa el Modo Desarrollador, Windows Sudo y el soporte para rutas largas. Solo requiere un reinicio para completar la instalación de WSL y Ubuntu.
Otra novedad es Clipchamp, el editor de vídeo integrado. Ha recibido una función de IA llamada Video Super Resolution que reescala vídeos hasta 4K de forma local, sin usar la nube. Utiliza la CPU o la NPU de los PC Copilot+, pero no la GPU. Es útil para mejorar grabaciones antiguas o de baja calidad, aunque Microsoft advierte que puede generar artefactos y no debe usarse para pruebas judiciales o médicas. Por ahora, solo está disponible en la aplicación de escritorio.
Por último, Microsoft ha pedido a los usuarios que desinstalen People, Files y Calendar, tres aplicaciones de Microsoft 365 que se instalaron sin consentimiento en algunos equipos Windows 11. Dejarán de funcionar antes del 16 de diciembre de 2026 y ya no recibirán actualizaciones ni parches de seguridad. Para eliminarlas, basta con ir a Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas y buscar ‘Microsoft 365 companions’.
Windows 11 sigue siendo un sistema en construcción, con problemas de estabilidad que irritan a los usuarios, pero también con avances interesantes en personalización y herramientas para programadores. Microsoft parece haber tomado nota de las críticas y trabaja en Windows K2 para recuperar el control perdido, mientras ofrece alternativas como Windows Zenith y Developer Config. La retirada de aplicaciones no deseadas y las nuevas funciones de IA en Clipchamp completan un panorama variado. Habrá que ver si todas estas piezas encajan y si la próxima gran actualización logra dejar atrás los fallos recurrentes.


