- Microsoft promete optimizar Windows 11 para equipos con 8 GB de RAM, reduciendo tiempos de arranque y mejorando la respuesta de Windows Hello.
- La actualización de septiembre de 2026 incluye funciones muy demandadas como la barra de tareas movible, el menú Inicio redimensionable y la opción de eliminar Bing de la búsqueda.
- La compañía planea reducir la presencia de Copilot y de la publicidad en el sistema para ofrecer una experiencia más limpia y respetuosa con el usuario.

Windows 11 lleva ya cinco años en el mercado, pero el camino no ha sido fácil. Las quejas por errores, falta de optimización y una interfaz que no terminaba de convencer han acompañado al sistema desde su lanzamiento. Ahora, Microsoft parece dispuesta a revertir esa tendencia con un plan de mejoras que abarca desde el rendimiento más básico hasta la personalización de la interfaz. Durante la pasada IFA 2026, la compañía confirmó que está trabajando en varios frentes para que Windows 11 vuelva a ser un sistema operativo ágil, ligero y fiable. Pero, ¿qué hay de cierto en estas promesas y qué pueden esperar los usuarios españoles?
La crisis de la memoria RAM ha disparado los precios de los componentes y ha provocado que muchos fabricantes de portátiles comercialicen equipos con solo 8 GB de memoria. Conscientes de esta realidad, desde Redmond han asegurado que están optimizando su sistema operativo para que funcione bien incluso en configuraciones modestas. Mark Linton, vicepresidente corporativo de Windows y Dispositivos, fue el encargado de anunciar algunas de estas novedades, dejando claro que la compañía ha escuchado las críticas de los usuarios.
Mejoras de rendimiento y arranque con 8 GB de RAM
Uno de los anuncios más destacados de la IFA 2026 fue la promesa de reducir considerablemente los tiempos de arranque del sistema. Según Linton, los avances internos ya son notables, aunque no se han ofrecido cifras concretas. La optimización no solo afectará al arranque, sino también a la respuesta de Windows Hello y al consumo de memoria en general. La idea es que los equipos con 8 GB de RAM puedan mover el sistema con fluidez, algo que hasta ahora resultaba complicado, sobre todo si se tiene en cuenta que aplicaciones como Discord o Teams pueden consumir más de 2 GB de memoria en segundo plano.

Esta decisión llega en un momento delicado, pues la escasez de DRAM ha encarecido los módulos de memoria y ha provocado que muchos fabricantes reduzcan la cantidad de RAM incluida en sus nuevos modelos. Así, muchos usuarios que buscan un portátil económico se encuentran con equipos de 8 GB que no rinden como deberían. Microsoft quiere atajar este problema para que Windows 11 sea una opción viable también en esos dispositivos.
La barra de tareas vuelve a ser flexible y el menú Inicio se puede personalizar
Otra de las grandes demandas de la comunidad era la posibilidad de mover la barra de tareas. En Windows 10 era posible colocarla en cualquier lado de la pantalla, pero Windows 11 limitó su posición a la parte inferior. Con la nueva actualización prevista para septiembre de 2026, la barra de tareas podrá acoplarse a los laterales o en la parte superior, recuperando así una funcionalidad muy apreciada. Además, el menú Inicio también será más personalizable: se podrá cambiar su tamaño y desactivar secciones como ‘Recomendadas’ o ‘Recientes’ para que cada usuario configure su experiencia de la manera que prefiera.
Menos Copilot y menos publicidad: una experiencia más limpia
El asistente con inteligencia artificial Copilot ha sido uno de los aspectos más criticados de Windows 11, al considerarse una imposición que resta recursos y que no aporta un valor real en la mayoría de los casos. Microsoft está dando marcha atrás y eliminará los botones de Copilot de aplicaciones como Bloc de notas, Recortes o Fotos. También permitirá eliminar la tecla física de Copilot y desactivar por completo el asistente si el usuario lo desea, dejando la IA como una opción y no como una obligación. En cuanto a la publicidad, la compañía ha anunciado que la búsqueda de Windows volverá a ser más limpia, priorizando los resultados locales y permitiendo desactivar los resultados web y de la Microsoft Store desde la configuración de privacidad.

Mejoras en la restauración del sistema y en el proceso de instalación
La herramienta de recuperación del sistema también recibirá mejoras importantes. Ahora será posible crear puntos de restauración completos que incluyan no solo la configuración, sino también las aplicaciones y los archivos del sistema. Esto facilitará rescatar el sistema tras fallos graves y revertir cambios en caso de que algo salga mal. Además, el proceso de instalación de Windows se ha simplificado, permitiendo omitir las actualizaciones durante la configuración y reduciendo el número de clics y de solicitudes para crear una cuenta de Microsoft, algo que muchos usuarios habían criticado. Estas mejoras se irán implementando de manera progresiva a lo largo de los próximos meses, y no todas estarán disponibles en la actualización de septiembre, pero la hoja de ruta está clara.
Estas acciones demuestran que Microsoft ha entendido que necesita recuperar la confianza de los usuarios. La compañía ha reconocido que la calidad del software ha sido deficiente en los últimos años y que es necesario poner al usuario en el centro de todas las decisiones. Ahora, con estas novedades, Windows 11 se encamina hacia una experiencia más ágil, limpia y respetuosa con las preferencias individuales. Sin duda, es un paso en la dirección correcta para que muchos usuarios que se plantean migrar a otras plataformas como Linux o macOS se lo piensen dos veces antes de abandonar el ecosistema de Windows. Queda por ver si estas promesas se cumplen en la práctica, pero las señales son esperanzadoras y apuntan a que Microsoft está dispuesta a trabajar para ofrecer un sistema operativo a la altura de las expectativas.